By Rosa Ruiz |

EL SOL: LA PARTE EXISTENCIAL DEL SER

El SOL es la representación del padre, del esposo, del amante y de la autoridad masculina; pero también de nuestra luz interior, esa energía que nos empuja hacia el cumplimiento de nuestro destino, hacia el camino de nuestra realización personal y social.

Representa el epicentro de nuestro Ser… nuestro Ser Existencial, nuestra referencia espiritual. La huella de nuestro ADN, el que origina nuestra fuerza vital y nuestro potencial creador en busca de nuestros ideales.

El SOL es la expresión fundamental de nuestra personalidad visible y escondida, el soporte de nuestra conciencia, voluntad, e ideales. El que nos procura la habilidad para afirmarnos y distinguirnos y el que conlleva las principales preocupaciones existenciales sobre nuestro futuro.

Es, además, quien determinará siguiendo su posición en un tema natal, la nobleza y la generosidad del corazón, el amor y la lealtad.

El Sol es el arquetipo de la voluntad, el poder y el deseo, aunque no necesariamente del deseo sexual. No se limita a aceptar, procura mejorar y si es posible, cambiar. Pero por encima de todo, busca espacio para una expresión más amplia de sí mismo. Proporciona al ente su integridad en cuanto a ser y su voluntad de existir.

El Astro Rey nos habla de la esencia interna de la persona y de su verdadera naturaleza. Es el principio de conciencia y voluntad; siendo uno de los puntos claves para la interpretación de la naturaleza mental y espiritual de la persona, lo que llamaríamos un estudio astrosófico (astro-sofia=sabiduría) también conocida como astrología esotérica.

Este astro marca la amplitud de conciencia, desde lo más limitado e infame, hasta lo más elevado y espiritual. Es la esencia imperecedera e inmutable del hombre, aun cuando la persona a veces no sea consciente de su verdadera individualidad.

Es la conciencia del yo mismo, o aun más, el propio yo mismo.

Según realizamos esa experiencia solar,nos convertimos en uno de los centros conscientes del universo infinito, participando en su recreación y aceptando la labor concreta que nos corresponde realizar en el cosmos.

“Conócete a ti mismo y conocerás a la Creación”, pues las leyes de la vida se entienden a medida que dilatamos nuestra conciencia hacia la supra conciencia, según vamos abandonando la mezquindad próxima al instinto animal.

El Sol es luz y punto de referencia para el que se estudia a sí mismo. Es el símbolo de la verdad absoluta que se va realizando gradualmente. En ella no caben dudas o peros, pues sencillamente ES…

Rige el domingo , el día del Sol. Se le asimila el color azul. Su color simbólico es el amarillo-oro. El metal es el oro.

LA LUNA: LA PARTE ESENCIAL DEL SER.

El simbolismo de la Luna es muy complejo y amplio. En general, representa el poder femenino, la diosa madre, la reina del cielo y la protección.

No obstante, también tiene otros significados, como por ejemplo, el lado oscuro y el aspecto invisible de la naturaleza, el aspecto espiritual de la luz en la oscuridad, el conocimiento interior, lo irracional, intuitivo y subjetivo; las tendencias psíquicas de la persona y su comportamiento inconsciente. Es el ojo de la noche, el que ve todo lo que sucede en una etapa del día considerada prohibida.

Es la luminaria de carácter femenino. Representa a la mujer, la fecundidad, el sentimiento, el amor materno y la psique. Su revolución alrededor de la Tierra dura 28 días, igual que el período menstrual de la mujer. Este satélite rige, sobre todo, en lo físico y emocional al sexo femenino.

La Luna tiene un papel regulador de las mareas, lluvias, aguas, inundaciones y estaciones, por lo que se convierte en la mediadora entre el Cielo y la Tierra. Se relaciona también con el huevo del mundo, la matriz y el arca

La luna se asocia con la fantasía y la imaginación por su misterio y representación dentro de la noche. Es el complemento de la verdad absoluta e inmutable, o también, el espejo donde la poderosa luz solar se refleja y toma variadísimos matices. Es el alma o cuerpo de los sentimientos que sirven de intermediario entre el cuerpo físico y la conciencia.

La Luna crea la ilusión que proviene de todo lo perecedero (formas), frente a la esencia solar de todo lo que existe. Es el apego y unión a la Tierra, aunque poco a poco levanta su cabeza, y sin perder su base terrestre sirve de intermediario moldeable para la realización de la eterna individualidad representada por el Sol. Es capaz de crear mediante el sentimiento un puente o equilibrio entre lo terrestre y lo celeste.

La Luna despierta la facultad de disfrutar y percibir los reflejos de la naturaleza o Maya (en sánscrito). La clave está en captarlos y sentirlos, pero sin dejarse engañar por ellos, evitando el apego psíquico lunar.

Rige el lunes .Equivale al blanco incoloro. Su metal correspondiente es la plata, debido su color y pureza

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