Un trauma es un catalizador para una progresión.

Todos los catalizadores nos ofrecen un desafío o una lección.

Cuando el catalizador aparece, si no es utilizado por el complejo de la mente, pasará al cuerpo en forma de síntoma físico o enfermedad.

Tenemos dos caminos:

La experiencia puede ser amada y aceptada como parte de nuestro proceso o

puede ser vista desde la separación y el control.

Los medicamentos son un mecanismo de control y ocultación de las distorsiones del cuerpo.

Ocultan / reparan el síntoma pero no solucionan el conflicto.

El terapeuta ofrece la oportunidad de sanar, no la sanación.

Los pensamientos de ira y la negación de éstos se convierten en enfermedad.

Una parte de la curación tiene que ver con el perdón a los demás y la otra con el perdón a sí mismo.

Fuente: RA

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