Cuando hablamos de obesidad no podemos hablar de algunos o pequeños conflictos asociados, sino de conflictos multifactoriales.

 

Podemos abarcar una parte de la temática conflictual pero siempre hay que tener en cuenta que hay que seguir trabajando en dichos programas o conflictos que están operando de forma  inconsciente.

 

El hecho de adelgazar o engordar no tiene nada que ver con la alimentación, lo que habría que preguntarse es para que mi cuerpo no está metabolizando los alimentos, es decir no los transforma en energía y sí en grasa…

 

Todos hemos oído casos de personas que haciendo dieta no consiguen adelgazar o que recuperan su peso inicial al cabo de poco tiempo, así como también personas que comen muchísimo y nunca engordan.

 

Otras personas que comiendo más o menos lo mismo pueden oscilar fácilmente entre 6 y 10 kg en cuestión de semanas, por no hablar de las diferencias interpersonales respecto al peso que solemos atribuir al metabolismo, la constitución o a la genética pero que en realidad están mucho más relacionadas con lo que está ocurriendo en sus vidas y las emociones que están viviendo.

 

El sobrepeso está relacionado con el síndrome del abandono o con la sensación de haber sido abandonado, no confundir SEPARACION CON ABANDONO.

 

La separación se da en cierto tiempo y es lenta mientras que el abandono es abrupto, ahora estas y al otro día ya no estás.

 

Muchas veces la persona no llega a ser consciente de ello… y es importantísimo ir a la emoción primaria, la arcaica para comprender el sentido: estar solo en la naturaleza equivale a una muerte segura, sobre todo cuando somos pequeños, así que se activan automáticamente mecanismos de protección:

 

  • La sensación de estar solo produce un derrumbamiento de la existencia profunda, a nivel biológico de solicita la función renal para retener el máximo de agua en el interior del organismo y se traduce en retención de líquidos.
  • La falta de alimentos pone de relieve la necesidad tener reservas de alimentos para poder aguantar el mayor tiempo posible, lo que me lleva a almacenar grasas y a modificar el metabolismo de los lípidos para seguir construyendo el organismo.
  • La sensación de estar perdido, solicita las glándulas suprarrenales que se relacionan con la secreción de cortisol, que se relaciona a su vez con el cansancio matinal y la tendencia a la inmovilidad física y mental.
  • La impotencia de no poder hacer nada más que soportar este abandono, lleva al sentimiento de desvalorización que tiene que ver con todo el sistema osteo-articular, así como con la sangre, los diferentes tejidos y la grasa.
  • La vulnerabilidad ante depredadores me puede llevar a usar la técnica del camuflaje o la transformación física para pasar desapercibido, o aumentar el volumen para impresionar a los enemigos, para ser vistos/reconocidos por los miembros de mi clan o ponerme un escudo protector para hacer frente a los depredadores.
  • El miedo frontal es el que pone a la persona en un estado de constante atención y vigilancia para poder identificar el peligro lo antes posible y reaccionar a tiempo.
  • La gestión del tiempo es de vital importancia, lo que solicita a la tiroides para activar el metabolismo para poder huir en caso de agresión.

 

Hay que considerar también que el  tejido adiposo (grasa) en el cuerpo tiene varias funciones que nos dan algunas claves más para entender cual es el sentido biológico de acumular tejido adiposo en el cuerpo:

 

  • Protege nuestros órganos

 

  • Da soporte (literal en el caso de los riñones por ejemplo),

 

  • Protector térmico (aislante) y mecánico (golpes),

 

  • Está presente en todo el cuerpo, almacena las reservas de energía,

 

  • Está relacionado con la producción de lectina que nos provoca sensación de saciedad,

 

  • Tiene una función respecto a la identidad sexual y a la necesidad de reproducirse (es por esto que las mujeres tienen un 20% más de grasa que los hombres, porque es necesaria para poder llevar a término un embarazo y amamantar al bebé)

 

Muchas veces este síndrome de abandono se produce durante la infancia, así que es muy común que las personas con sobrepeso se hayan estructurado justamente alrededor de este conflicto, con creencias muy instaladas en la persona,  centrales en su estructura de personalidad, muy presentes en su forma de ver el mundo y a la hora de relacionarse con los demás.

 

Algunas de las estructuras que podemos encontrar:

 

  • Personas que sienten que tienen que ser fuertes, que han crecido creyendo que solo cuentan con ellas mismas, son personas que lo aguantan todo y a menudo son un pilar fundamental de su entorno, que tienen que resistir y aguantar todo.
  • Personas que están al servicio de los otros, que se dan completamente, que sienten que solo existen si se dan a los demás y se preocupan más de los otros que de ellas mismas porque eso les da un lugar. Necesitan contacto y protección, pero no quieren ser reconocidas en su interior, por lo que se ponen una armadura. Dan tanto que se olvidan de ellos mismos.
  • Personas desbordadas, que sienten que no llegan a hacer todo lo que tienen que hacer, creen que para “ser” tienen que “hacer” y sienten que no tienen tiempo para hacer las cosas, como si necesitaran parar el tiempo.
  • Personas almacenadoras, debido a una carencia o a una falta su solución es almacenar, guardar recursos… Sienten que les falta algo y lo guardan así en su interior. Este sería el caso del mecanismo de incorporación que hemos comentado antes y de las personas que tienen la necesidad de llenarse para evitar sentir el vacío.
  • Personas perdidas, que no tienen referentes y no saben dónde ir, que hacer a nivel existencial, personas que se sienten solas y desorientadas…
  • Personas víctimas de agresiones, la mirada de los demás es una agresión y la mirada hacia ellas mismas también es una agresión… va unido al sentimiento de culpabilidad y para estas personas, adelgazar es peligroso porque pueden ser personas más seductoras y esto llevarles a vivir otra agresión.
  • Personas que sonríen como sistema de defensa para que las acepten, para ser queridas, para evitar el rechazo… niegan o relativizan el sufrimiento, evitando sentir el dolor y poniendo una sonrisa perpetua ante la vida.
  • Es por estas razones que las personas se sienten agredidas o sienten que se tienen que defender y por eso “ ME PROTEJO DE LAS AGRESIONES QUE SIENTO QUE TENGO”

 

En todos estos casos, se ve muy claro como el sobrepeso está cumpliendo una función y una vez más el cuerpo actúa para ayudarnos, para tratar de resolver este conflicto que quizás desde hace muchos años está latente en nuestro interior. La clave, como siempre es tomar conciencia, encontrar la forma de expresar estas emociones, y añadir otra información a esta estructura para que el cuerpo pueda dejar de expresarse a través del sobrepeso y recuperar así nuestra salud.

 

Existen también lo que llamamos CONFLICTO BLOQUEANTES que impiden la mejora de este síntoma y uno de los principales es la desvalorización estética que provoca el conflicto de silueta… un conflicto que sabotea muy a menudo los intentos de adelgazamiento y tiene que ver con la imagen que tenemos de nosotros mismos cuando nos miramos al espejo. Consiste en que muchas personas con sobrepeso se encuentran con una imagen que no les gusta y esto supone un nuevo conflicto en el que se acentúa la desvalorización y la impotencia de no poder adelgazar a pesar de todos los esfuerzos… a veces incluso aparece la sensación de asco o repulsión hacia su propia imagen y estas emociones solicitan una hormona llamada glucagón, que provoca hipoglicemia y que se traduce en más sensación de hambre, creándose así un círculo vicioso que bloquea la curación… así que es muy importante tener una actitud positiva hacia nuestro cuerpo y ser capaces de mirarlo con amor!

 

Una de las primeras preguntas que hacemos al consultante es el número de kilos de más, ¿cuántos kg. le parece a la persona que le sobran?… y esto es importante porque es un dato subjetivo, una percepción personal, una cifra que viene del inconsciente y que contiene información importante que podemos utilizar para la consulta.

 

Por ejemplo, una señora  respondió a esta pregunta diciendo que ella creía que le sobraban 30 kg. (y no dijo 25 o 40), la cuestión es que antes de consultar había probado de todo (dietas, ayunos, deporte, terapias de varios tipos…) y no conseguía bajar de ese peso… Se le preguntó que había pasado a los 30 años  y la respuesta surgió rápidamente acompañada de una emoción muy fuerte. Perdió a su hermano en otro país y tuvo que traer su cuerpo en el avión para su entierro, esa su único hermano

 

A esto le llamamos Incorporación, un duelo bloqueado, la incorporación  consiste en que la persona incorpora en su cuerpo de esta forma a alguien que ya no está… También se puede dar este fenómeno cuando alguien no consigue bajar de cierta cifra y siempre tiene que ver con un evento traumático relacionado con el abandono y la falta de protección.

 

El tema del sobrepeso es todavía mucho más complejo, podríamos analizar su relación con el transgeneracional y las lealtades familiares, el proyecto sentido y lo que estaba ocurriendo durante nuestra etapa intrauterina justo cuando se creó el tejido adiposo, descubrir el sentido que tiene acumular grasa de forma localizada en una parte del cuerpo, el significado de la comida como símbolo del alimento emocional, el papel que tiene en la gestión del estrés, la vinculación del sobrepeso con el dinero…

 

Estos aportes forman parte de años de investigación y podemos nombrar a varios autores, el Dr  Ryke Geerd Hamer quien abrió la puerta a este entendimiento del comportamientos de las enfermedades o síntomas como solución perfecta de adaptación.

 

Claude Sabbah con la Biologia Total de los seres vivientes (incorporando el sentido de la enfermedad),  Salomon Sellam, Enric Corbera y Rafael Marañón con el método de la Bioneuroemocion.

 

 

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