Wayne W. Dyer fue un psicólogo y escritor de libros de autoayuda muy popular. De hecho, se le conoce como “el padre de la motivación”. Su libro “Las zonas erróneas”, del cual se han vendido 35 millones de copias en el mundo, le llevó a la fama y le permitió viajar de un país a otro, dando charlas para ayudar a las personas que querían cambiar sus vidas. Después de esta obra, escribió 25 libros más, cinco de los cuales dedicados a los niños.

Gracias a su trabajo, muchas personas se han dado cuenta de su verdadero potencial y han logrado poner en práctica transformaciones positivas en sus vidas. Sin embargo, lo que pocos saben es que este exitoso psicólogo era huérfano y creció en un barrio pobre de Ohio. Intentó hacer una carrera militar pero se dio cuenta de que la Psicología era lo suyo. No alcanzó el éxito de la noche a la mañana, tuvo que luchar mucho. Pero al final su tesón y pasión fueron recompensadas.

Su forma de escribir lo lanzó a la fama mundial, aunque su espíritu libre le llevó lejos del bullicio y el caos urbano, a medida que se acercaba cada vez más al taoísmo. Por eso, su última morada se encontraba en la isla de Maui. Una de sus enseñanzas más valiosas consiste en recordarnos que no somos nuestro país, raza, religión o profesión, somos mucho más que eso. Cuando dejamos de colocarnos etiquetas, podemos descubrir quiénes somos en realidad, podemos desplegar nuestro potencial y cambiar el mundo, al menos el que se encuentra a nuestro alrededor.

Las frases que siempre deberíamos tener presente

1. “No puedes fallar siendo tú mismo”

Wayne Dyer, como exponente de la Psicología Transpersonal, estaba convencido de que el amor propio es fundamental para obtener lo mejor de nosotros mismos. Y para desarrollarlo debemos despojarnos del miedo al fracaso. Después de todo, no hay ningún patrón ni manual que nos enseñe a ser nosotros mismos. De hecho, aunque falles, habrás ganado porque has aprendido una lección. Nunca identifiques tu valía con lo que haces o logras en la vida, porque en realidad eres mucho más que eso.

2. “Lo que opinen los demás sobre ti, no es tu problema”

Nos preocupamos demasiado por las opiniones de los demás, hasta el punto que tomamos muchas decisiones, algunas incluso importantes, para buscar la aceptación social o, al menos, evitar el rechazo. Sin embargo, la verdadera libertad se encuentra cuando las opiniones de los demás no hacen mella en tus decisiones, cuando eliges lo que realmente te satisface y te hace feliz.

3. “La felicidad no es algo que te da la vida. La felicidad es algo que traes a tu vida”

Tu felicidad depende de ti, de nadie más. Cuando las necesidades básicas están cubiertas, la felicidad es un estado interior, una decisión personal que debes tomar todos los días, a despecho de los sinsabores y los conflictos. La felicidad no es un don que le toca en suerte a unos pocos afortunados, es algo por lo que se lucha.

4. “Encuentra la luz en los demás, y trátalos como si eso fuera todo lo que vieras en ellos”

Se trata de una de mis frases preferidas, también una de las más difíciles de aplicar ya que a menudo vamos por el mundo simplemente reaccionando ante la forma en que nos tratan las personas. Sin embargo, todos tenemos lados oscuros y luminosos, si aprendemos a centrarnos en los aspectos positivos hará que nuestras relaciones interpersonales sean mucho más fluidas, nos evitará conflictos y nos ayudará a mantener nuestra paz interior. Si tienes que elegir entre ser bondadoso y tener la razón, elige siempre ser amable.

5. “Hacer lo que amas es la antesala del éxito en la vida”

Si existe un ingrediente secreto para tener éxito en la vida es la pasión. Cuando te involucras en algo que realmente amas, antes o después tu esfuerzo se verá recompensado. De hecho, cuando abrazas un sueño, aunque haya momentos en los que desfallezcas, lograrás encontrar la fuerza en tu interior para seguir. Por eso, no copies a nadie, simplemente sigue tu instinto y haz lo que te apasiona.

6. “El estado de tu vida no es más que un reflejo del estado de tu mente”

Wayne Dyer no creía en el poder de las circunstancias. Para él no había excusas, somos nosotros, a través de nuestras decisiones, quienes vamos labrando el camino de nuestra vida. Por eso, no tiene sentido mirar atrás y buscar culpables fuera de nosotros mismos. Lo mejor es ser conscientes de que tenemos en nuestras manos el poder de cambiar lo que no nos agrada. Quizás no lo logremos de la noche a la mañana pero poco a poco podremos ir saliendo de esa situación que nos disgusta o podremos abandonar ese hábito dañino. Recuerda que tú creas tus pensamientos, tus pensamientos crean tus intenciones y tus intenciones moldean tu realidad.

7. “Cuando cambias la forma en que ves las cosas, las cosas que ves cambian”

Vemos el mundo como somos, nos resulta muy difícil abstraernos de nuestra historia, creencias, estereotipos y sistema de valores. Sin embargo, a veces es suficiente un cambio de perspectiva para que todo cambie, sin que nada haya cambiado. Cuando estés atrapado en un conflicto, intenta cambiar el prisma con el que ves las cosas, quizás la solución esté donde menos lo esperas. En todo caso, recuerda que hay situaciones o personas que no se pueden cambiar, así que solo nos resta cambiar la manera en que las enfrentamos.

8. “No tienes que saber hacia dónde vas, lo importante es estar en el camino”

En los últimos años, de mano de los gurús y los coaches de la productividad y el crecimiento personal, las metas se han puesto de moda. Y lo cierto es que no hay nada de malo en ellas, excepto que a veces pueden añadir una presión innecesaria.

9. “Cualquier cosa puede ser una oportunidad para crecer o un obstáculo que te detenga.
De Jenifer Delgado

Advertisements