ENTREVISTA CON EL DR. SALLOMON SELLAM

Desde que se licenció en Medicina ha perseguido una respuesta: ¿cuál es la naturaleza de nuestros síntomas, ya sean orgánicos, psicológicos o psiquiátricos?…

Llevo tratando a pacientes 30 años y lo que he aprendido del ser humano se resume en una frase: “El inconsciente nos dirige en todo lo que hacemos, en nuestras acciones positivas y negativas”.

Sellam, con 28 libros sobre su experiencia clínica en el análisis psicosomático publicados en Francia, 13 en España y 6 en Italia, creó en Francia el Instituto para la Psicosomática Clínica para formar profesionales. Ahora está creando en Barcelona la Fundación para la Psicosomática Clínica y Humanista.

Llevo 22 años dedicado a la práctica y el estudio de la influencia de la mente sobre el cuerpo, sobre cómo programamos las enfermedades.

¿Cómo?

Hay una historia conflictual que se puede ver en el análisis de la vida de la persona: gestación, infancia y contexto social, espiritual y emocional en el que se construyó la personalidad del individuo.

¿Los conflictos empiezan en el vientre materno?

Y antes. Desde los años ochenta se ha puesto de manifiesto la importancia de la historia transgeneracional, es decir, en la novela familiar pueden haber ingredientes que expliquen una enfermedad de hoy.

¿Y si no sabemos nada de nuestros antepasados?

Inconscientemente lo sabemos, y ahí está todo mi trabajo. A partir de la investigación clínica describo, por ejemplo, en mi estudio “El síndrome del yaciente, un sutil hijo de reemplazo”, las consecuencias transgeneracionales de los dramas familiares como el fallecimiento de un hijo de muy corta edad.

Cuénteme.

Es algo universal que pertenece al inconsciente colectivo: se trata de la reparación automática y transgeneracional de dramas familiares que califico de injustificados e injustificables. Las consecuencias pueden ser médicas, psicológicas o psiquiátricas. Permítame un ejemplo paradigmático.

Salvador Dalí es un caso tipo de hijo de sustitución. Su hermano mayor, también llamado Salvador, murió a los dos años y medio. A la semana del entierro, Salvador segundo se gestó y nació nueve meses más tarde.

Es que ponerle el mismo nombre…

Es más común de lo que piensa. David, un adolescente, padecía esquizofrenia. Investigando descubrimos que había habido dos muertes injustificadas en su familia. En su inconsciente estaba grabado: “No tengo el derecho a vivir mi vida”. No lo curamos, pero conseguimos que normalizara su vida.

Afirma que las alergias no existen.

El alergénico es el testigo de un choque psíquico. Cada vez que el señor Fresa tomaba una fresa revivía inconscientemente el día inesperado que su mujer le dijo que lo abandonaba frente a un plantío de fresas. El cerebro asoció la fresa al choque psíquico.

¿Todos los alérgicos al polen han tenido un trauma psicológico?

Para mí hay un componente psíquico hasta que no se demuestre lo contrario. A mi consulta llegan todos los casos que la medicina convencional no ha conseguido curar.

También ha estudiado usted los amores difíciles, ¿qué ha descubierto?

El hombre busca inconscientemente en su pareja particularidades de su madre y la mujer, de su padre.

Es una vieja teoría.

Lo que yo he descubierto es que, una vez que se han tenido hijos, el inconsciente interpreta la relación como un incesto simbólico y el resultado es la disminución de la frecuencia de las relaciones sexuales.

¿Cómo prevenirlo?

Sacando a la luz los fundamentos de la pareja. Todo lo que no sale de nuestros labios grita en lo más profundo de nuestra alma… y se convierte en un síntoma.

¿Qué es una relación sana de pareja?

La que se desarrolla en conciencia: sé lo que espero de ti y tú sabes lo que esperas de mí para crecer juntos. Hay tres verbos claves cuando hay problemas con la pareja: hablar, hablar y hablar. Las parejas nunca hablan lo suficiente.

¿De qué tipo de problemas vienen las enfermedades de la piel?

Del contacto de la madre con el bebé. El cerebro del bebé registra que el contacto es seguridad, y cada vez que hay una ruptura de contacto la piel lo manifiesta. Pero el eccema, la psoriasis o el cáncer de piel tienen orígenes diferentes y muy precisos.

Hay gente que apenas come y engorda.

Si ni los regímenes ni el ejercicio físico han funcionado, a grandes líneas podríamos hablar de una inseguridad inconsciente que ha bloqueado el funcionamiento de la eliminación renal y acumulas agua.

¿Y si lo que acumulas es grasa?

Cuando me siento inseguro tengo que hacer reserva y a nivel psicofisiopatológico la grasa es el compartimiento de reserva del organismo. Pero también hay casos muy precisos como el del hijo que es programado como bastón para la vejez. Para ser un buen bastón hay que estar fuerte, ser resistente.

Mucha gente padece dolor de espalda.

Cada vértebra tiene una significación particular. Vamos a coger lo más clásico: la quinta lumbar, responsable de la ciática o la lumbalgia que responden a la desvalorización de todos los que están al mismo nivel: pareja (en un 90% de los casos), amigos, hermanos…

¿Si la molestia es cervical?

Entonces el problema es el paso de la mente al cuerpo: personas que tienen proyectos y sueños pero que no consiguen realizarlos o que actúan pero su mente no está de acuerdo con lo que hacen.

¡La Metástasis no existe!

Se conoce el término de metástasis como el proceso de propagación de un foco canceroso a un órgano distinto de aquel en que se inició.

Desde la desprogramación biológica, entendemos que detrás de toda patología siempre hay una situación de conflicto emocional que deberíamos poder resolver. Entendemos que la enfermedad en un órgano es el resultado de una situación emocional vivida de manera inesperada, fuerte y que la persona no puede integrar.

Cómo nos decía el gran Dr. Fermín Moriano, unos de los discípulos del Dr. Hammer:
“Creer que la metástasis existe es cómo pensar que es posible que un canadiense de Vancouver alto rubio y de ojos azules puede lanzarse al mar Pacífico, se pone a nadar hasta las costas de Shangai y para cuando llega, se ha convertido en un chino de ojos negros, flacucho y moreno”.

Son muchos los equipos de científicos que han tratado de demostrar con varios sistemas: isotopos radioactivos, etc., que una célula tumoral pueda viajar por el torrente sanguíneo y “plantarse” en otro órgano para desarrollar ahí otro tumor.

Ninguno lo ha conseguido, ¡claro!.

Bien, entonces, ¿qué sucede, en realidad, en una persona con canceres en más de un órgano?

Se considera que el 12% de las mujeres va a desarrollar cáncer de mama en este planeta. En España se diagnostican unos 22.000 casos de cáncer de mama al año.
En México mueren 10.000 mujeres al año, con una población de 120 millones de habitantes.

Para explicar lo que sucede voy a poner un ejemplo:
María va a hacerse una prueba por requisito de protocolo en su trabajo. Le detectan un bultito en el pecho izquierdo. Podemos imaginar que ella está pasando por esa etapa de la vida en la que su hijo ha crecido y está por salir de casa e ir a la universidad. El pajarito vuela del nido. La mamá vive eso con dificultad, quizás porqué no ha replanteado su vida y no sabe qué hará ahora sola. ¿A quién va a cuidar? Quizás porqué no va a estudiar como ella quisiera, o quizás quiere estudiar algo que ella no quiere, por qué piensa que no podrá ganar dinero con eso. Ella “no puede protegerlo” de su decisión.
Va a ver el médico y le dicen que tiene un cáncer maligno, que habrá que hacer un tratamiento con Quimio y Radioterapia. Ella, ante tal diagnóstico, vive un conflicto de desvalorización profundo, como mujer, si le quitan un pecho ya no podrá lucir su cuerpo como hasta ahora. ¿Cómo van a ser las relaciones sexuales?

Mil preguntas se disparan en su mente.

Cuando vivimos un conflicto de desvalorización profundo, eso, afecta a nuestros huesos; que van a empezar un proceso de descalcificación intenso. En términos médicos puede leerse como cáncer de huesos.
Puede que María viva un conflicto de miedo a la muerte, entonces puede desarrollar un cáncer de pulmón.
O que trate de resolver una situación de conflicto y sienta que no tiene herramientas suficientes para salid del mal paso y desarrolle cáncer de cerebro.

Sea cuál sea la interpretación que María haga, de sus amargas circunstáncias, estamos hablando de un conflicto que desencadena otro conflicto, dentro del marco del efecto de un diagnóstico médico fatal.
Esta es la realidad de la metástasis. Cuantos más test haya de enfermedades, más enfermedades vamos a encontrar, por eso los índices están subiendo cada año.

Detrás de todo esto está la posibilidad de empezar a aprender a vivir las situaciones de la vida con mayor madurez, sabiendo cómo gestionar las emociones en momentos de gran impacto emocional.
Porque…¿estamos preparados para un susto de tal calibre?.

Eduard Girbau – Cancún 2013
****

“CADA ORGANO DAÑADO RESPONDE A UN SENTIMIENTO”

Entrevista a Christian Flèche, psicoterapeuta, padre de la teoría de la descodificación biológica

Entrevista a Christian Flèche

¿El cuerpo es nuestra herramienta de curación?
Yo era enfermero en un hospital de Normandía y observe que pacientes con la misma enfermedad, tratamiento y doctor evolucionaban de manera muy diferente.

Bueno, cada uno es cada cual…
Exacto, mi hipótesis es que las enfermedades son una metáfora de las necesidades físicas y emocionales de nuestro cuerpo. Cuando no hay una solución exterior a esa necesidad, hay una solución interior.

¿Eso es para usted la enfermedad?
Sí, una solución de adaptación. Cada órgano del cuerpo quiere satisfacer su propia función, es decir, atrapar oxígeno, alimentos… Si el cuerpo quiere comer, pero en el exterior hay guerra y no lo consigue en un plazo razonable, se produce un shock.

¿Nace el conflicto?
Sí, el inconsciente inventa una vía suplementaria de supervivencia: un síntoma, que es una solución o una tentativa de solución inconsciente e involuntaria a ese shock vivido. En ese caso, el miedo a morir de inanición atacaría el hígado.

Póngame otro ejemplo.
Una persona que siempre tiene prisa puede desarrollar un nódulo en el tiroides, que envía más tiroxina y aumenta el metabolismo del cuerpo, eso la hará más rápida.

Pero tener prisa es psicológico.
Todo lo que captamos a través de los cinco sentidos, de los captadores neurovegetativos que vienen del interior del cuerpo, lo que pensamos o imaginamos, se traduce en realidad biológica.

¿Y provoca un síntoma?
Si no hay una solución concreta y consciente, sí. De manera que si escuchamos algo muy desagradable que nos afecta podemos tener acidez de estómago. Y hay algo muy importante que tener en cuenta.

Dígame.
El cerebro no distingue entre lo real o lo imaginario. Un trozo de limón en la boca o la idea de un trozo de limón en la boca provocan la misma salivación. En función del sentimiento particular, el shock afecta a una zona precisa del cerebro, visible por el escáner, a un órgano y a una realidad energética.

¿Realidad energética?
Somos una unidad compuesta de cuatro realidades inseparables: orgánica, cerebral, psíquica y energética. No hay ni una sola célula del cuerpo que escape al control del cerebro, y este no escapa al control del pensamiento, consciente o inconsciente; de manera que ni una célula del cuerpo escapa al psiquismo. Un shock siempre va acompañado de un sentimiento personal que repercute en los cuatro niveles biológicos.

¿Y es irreversible?
Cuando encontramos la solución esos cuatro niveles sanan simultáneamente. Una paciente tenía dolor en el hombro. “¿Desde cuándo?”, le pregunté. “La primera vez estabas sola con mis hijos” “Si estas con tus hijos, no estás sola, ¿quién falta?” “Mi marido que nunca está, yo necesito estar arropada”. Cuando lo reconoció, el dolor desapareció.

A lo largo de un día no satisfacemos todas nuestras necesidades fundamentales.
Cuando no las satisfacemos, nace una emoción. Si esa emoción se libera en el exterior bajo una forma artística, a través de la palabra, el baile o los sueños… todo va bien. Cuando el acontecimiento no está expresado, queda impreso y el cuerpo será el último teatro de ese evento.

¿Todo conflicto provoca enfermedad?
No, es necesario que sea dramático, imprevisto, vivido en soledad y sin solución. Cuando se dan estos cuatro criterios, el trauma se manifestará a través de la biología.

¿Distintas emociones corresponden a distintos órganos del cuerpo?
Sí, todo lo que tiene que ver con la epidermis responde a conflictos de separación; el esqueleto, a una desvalorización; la vejiga corresponde a conflictos de territorio. Para las mujeres diestras, problemas en el seno y hombro izquierdos corresponden a problemas con los hijos y viceversa para las zurdas; los desajustes en el seno y hombro derechos corresponden para las diestras a problemas con la pareja y viceversa.

¿Estómago e intestino?
No tener lo que se quiere y no poder digerir lo que se tiene corresponde al duodeno y estómago. El colon corresponde a un conflicto asqueroso, podrido. En el recto están los problemas de identidad: “No me respetan y me dejan de lado”. Los riñones es la pérdida de puntos de referencia. Los huesos: grave conflicto de desvalorización…

¿Lo adecuado para estar sano?
Revalorizar las emociones, ser consciente de las emociones y expresarlas, es decir: bailar más a menudo. La gente está mucho tiempo en lo emocional pero son emociones procuradas: fútbol, cine… Un malestar compartido disminuye a la mitad, continúa compartiéndolo y acabará desapareciendo. Una felicidad compartida se multiplica por dos.

La ira y la violencia se expresan a sus anchas.
Un hombre tiene miedo, el miedo produce rabia, y la descarga enfadándose con su mujer. Cuando estamos en contacto con la emoción auténtica, se transforma; cuando lo estamos con la emoción de superficie, no hay cambio. Si el hombre se dice: “Lo que tengo es miedo”, su miedo disminuye a la mitad. Hay que tomar conciencia de uno mismo.

Gracias.

Períodico La Vanguardia, Contraportada; jueves, 18 de abril 2013

***
Articulo de Olivier Soulier
El mensaje de las enfermedades crónicas
por el Dr. Olivier Soulier

Si las enfermedades tienen un significado, ¿qué son las enfermedades llamadas crónicas, ya que se curan muy lentamente o no se curan nunca?
Dr. Olivier Soulier, homeópata y acupuntor, nos recuerda el papel esencial de las creencias en la creación de la enfermedad.

“Artritis, reumatismo crónico, hipertensión, psoriasis, hiperventilación, fibromialgia, depresión, insomnio, Parkinson y la famosa Esclerosis Multiple. ¿Cuál es el mensaje que nos están enviando, que nos puedan acompañar a la mayor parte de nuestras vidas?
Pero volvamos a principios de nuestra vida. Cada uno de los seres que vienen a la tierra, tiene esperanza, y “esperanza” es la palabra, todo el mundo quiere vivir su vida y llegar a florecer, conseguir, ser plenamente uno mismo. En este camino, lleno de obstáculos y dificultades, el Ser que somos va a encontrar la manera de adaptarse y satisfacer esa esperanza de realización. Ante una situación difícil, entra en juego una creencia. Por ejemplo: si vivo mal una separación, puedo interpretar que eso no es vida y tengo que hacer todo lo posible para evitarlo. Intentaré evitar el sufrimiento y pensaré que no quiero que me dejen, porque no me gusta, porque siento que yo no soy digno de ser amado. Pensando que hay que evitar a toda costa la separación, consigo dos beneficios inmediatamente. El primero, si evito el dolor de la separación, me protejo un temor aún mayor, el de no ser amado. Estas son dos buenas razones para poner en práctica esta creencia. Pero estas gafas deformadas distorsionan la percepción de vida. Y ahí está el problema. Ya no veo la vida como es y esto es el principio de la enfermedad.
Reaccionamos, no en relación a la realidad, sino con la idea que yo me he hecho, mis reacciones no responden a la realidad sino que surgen de la disfunción. De la disfunción pasamos a los síntomas y a la enfermedad. Si hay miedo a la separación, la enfermedad subyacente en la infancia puede ser eczema, infección en el oído o bronquiolitis. Y aquí está la aparición de la enfermedad.
Pero la naturaleza, nuestra naturaleza, tiene más de un as en la manga para ayudar a lidiar con este desafío y se pone en marcha para sobrevivir y adaptarse. Estas soluciones son las dolencias y las enfermedades. Los hay de muchos tipos y de alguna manera hay multiples líneas de defensa y adaptación para hacer frente a la situación de la prueba de la realidad.

Enfermedades agudas: primer aviso ante a una cirsunstancia

Las enfermedades agudas reflejan la primera oportunidad de reacción de nuestro cuerpo. Las enfermedades infantiles e infecciosas, infecciones del oído, rinitis, enfermedades obligatorias, etc., son una buena vía para que podamos evacuar a través de una función, algo que podría convertirse en una mala creencia.
Las enfermedades obligatorias son los comodines básicos de estas mutaciones. Cualquier padre sabe, o puede experimentar, que una fiebre está ayudando a crecer física y psicológicamente al pequeño. Un hijo se convierte en un ser mucho más maduro y autónomo tras el sarampión; y los cambios de humor emocionales son borrados con la varicela. El organismo ha aprendido los mecanismos de supervivencia e inmunidad (unidad del “inm”, es decir lo de cada uno) se ha fortalecido. En los códigos de función psicológica, biológica e inmunológica, hemos aprendido de otros mecanismos de adaptación que nos permiten ver la vida tal como es, aceptar la realidad y dejar atrás el sufrimiento que representa.
Estas enfermedades se conocen para prevenir la aparición de alergias, el asma y las enfermedades crónicas. La diarrea crónica en los niños son a menudo una forma de rechazo agudo y duradero de una situación familiar o las creencias familiar. La agitación, hipercinesia y la agresión también están advirtiendo de cosas similares.
El objetivo de las enfermedades agudas (primera línea) es resolver la falta de correspondencia con la realidad y darle al cuerpo un arreglo inmediato o rápido.
Nos permiten ser quienes somos, construyen nuestra identidad y aseguran nuestra autonomia.

Las situaciones de falta de adaptación: segundo aviso

Vamos creciendo, a través de años buenos y años malos, para llegar a la edad adulta, o al menos a la adolescencia. El organismo pondrá en marcha una variedad de enfermedades “entre la enfermedad y la cura” que refleje un malestar sin que represente la instalación de enfermedades graves. Estas son situaciones de desajuste.

Consideremos los siguientes ejemplos:

– Las alergias son testigos de un conflicto antiguo que no se ha resuelto. Son métodos para el acceso rápido a las reacciones de rechazo a las situaciones que no podemos soportar, pero de lo que no somos conscientes. Hemos perdido la memoria de los hechos, si es que alguna vez la tuvimos. Sin embargo, el cuerpo sabe muy bien que algo no nos conviene. Reacciona reflexiva y codificadamente. El propósito de las alergias es hacernos reaccionar y protegemos de una situación que no podemos nombrar conscientemente, que no nos conviene. Una especie de corto circuito, la respuesta rápida.
– La Espasmofilia o tetania corresponde a una situación de falta de amor, que es ignorada. Me estoy perdiendo algo, pero no sé lo que me falta, porque ¿cómo se sabe que hay una carencia de algo que no se conoce?. Porque el amor, no en teoría sino en la práctica, es una experiencia desconocida. La única cosa que hay es la percepción de falta.
– La Fibromialgia, la sarcoidosis, miastenia gravis, son formas más avanzadas problematicas cercanas (familiares).
-La Mononucleosis se manifiesta cuando nos enfrentamos a una situación en la que no somos capaces de tomar una decisión tipo adulto, sexual. Por ejemplo, una elección amorosa, la decisión de comprometerse en matrimonio o conscientemente decidir tener hijos.
– La droga en todas sus formas es parte de la misma fase. Incluyo las que considero en sentido clásico, todas las adicciones: alcohol, tabaco, chocolate, dulces, el trabajo, el deporte a toda costa, la seducción, la perversión, las emociones fuertes, la política, diferentes ideologías, pensamiento positivo frenética … Me gustaría tener la tentación de poner en la misma categoría a las depresiones. Se producen cuando el cuerpo no puede más, cuando ya no sabe, no quiere vivir la presión de avanzar hacia una meta con la que, en el fondo ya no cree, aunque no es consciente o no quiere reconocerlo. El movimiento se detiene, como para indicar el rechazo a ir más allá, de una manera que no es la nuestra. Es un momento de vida muy difícil de vivir, pero también es una oportunidad fantástica para no entrar en las enfermedades crónicas.
– El insomnio también son indicadores que vierten luz en nuestras vidas. La información dada a nosotros por nuestro inconsciente sobre no estar de acuerdo con nosotros mismos.
– La fatiga crónica refleja muy bien el hecho de no saber elejir el camino o no estar en el camino correcto.
Todavía hay muchas otras enfermedades que nos permiten adaptarnos a esta segunda oportunidad. Las enfermedades de segunda línea, de falta de adaptación, de desajuste pueden continuar nuestra búsqueda de nuestra identidad, sin entrar en una enfermedad grave.
Pero en algún momento, las posibilidades de curación fáciles se han agotado o no llegaron a sus metas y allí comienza la enfermedad crónica.

Enfermedad crónica es el tercer aviso … y muchas veces el último!

Las gafas que distorsionan la realidad no pudieron ser eliminadas y tendrás que “vivir con ellas” y con todas las consecuencias que esto va a producir. Luego aparece la enfermedad crónica.
Expresa la dificultad perpetuada, somatizandola para ayudarnos a llevarla finalmente a la conciencia. Nos permite seguir viviendo, mientras nos adaptamos a la dificultad. Se manifiesta como un código tanto fisiológico como simbólico. Queda por recordarnos sobre la dificultad que tenemos en resolverlo. Nos muestra el camino a seguir, como un hilo a tirar, al interpretar los síntomas, para encontrar el camino hacia nosotros mismos, cuando este camino puede parecer ignorado o perdido. Nos muestra que lo esencial todavía sobrevive en nosotros, esperando ser conquistado. Aun de manera codificada. La vida tiene un propósito: Es conseguirlo.

Volviendo a nuestro ejemplo del miedo a vivir la separación, la perdida.
– Si hay, a la vez, el deseo y el miedo a la separación, el deseo de autonomía y miedo a ser olvidado, la enfermedad puede pasar puede ser psoriasis.
– Si se teme que la separación es la pérdida de contacto, la oportunidad de expresar sus emociones y afectos, ante la posibilidad de alcanzar y acariciar, la zona afectada donde se entregan las caricias, la mano, serán las articulaciones que permiten unirse con la persona amada. Esto dará lugar a una poliartritis. Notemos el humor y la coherencia de la vida: Los reumatólogos hacen el diagnostico reumatoide con la prueba del látex … El látex es elástico, de caucho. Como si se reflejara el deseo de mantener a los que amas cerca de ti con elástico!

Tomemos otro ejemplo.

Me crié en una familia donde las personas tienen dificultades para expresar sus sentimientos, es a menudo más importante tener la última palabra que mostrar los verdaderos sentimientos, donde la posesión y la fuerza a menudo superan la expresión del amor con su debilidad y vulnerabilidad. Todo se hace bajo presión, fuerza. En este contexto yo voy a terminar pensando que la vida es esto. Porque si yo pensara que la vida es otra cosa, que a través del amor consigo algo distinto, significaría que tal vez yo nunca fui amado. Esto seguramente también se manifieste con una dificultad en expresar mi mensaje con suavidad, en una familia donde todo se hace a la fuerza. En cualquier caso, creeré que la única solución a la vida, es esta manera más fuerte de actuar. Es la creencia deformada. En este caso, es posible que desarrolle una enfermedad crónica que puede ser la hipertensión arterial. Tengo que mantener la presión como resistencia al amor.
Consideremos, por último, la situación de la esclerosis múltiple o en placa. En esta enfermedad, no hay una o más creencias que distorsionan, sino que hay un conjunto de creencias que están en juego; en relación entre ellas.
Cada uno de nosotros, adquirimos, a lo largo de nuestra infancia y adolescencia, todo un sistema creencias que constituyen nuestra “visión del mundo”. Sea lo que sea, es la nuestra, propia. Vale lo que vale, pero es la nuestra. En la esclerosis múltiple, uno no pudo poner en práctica su propia visión del mundo, adoptó la de otro, de su familia, de su clan. Renunció totalmente a su propia visión del mundo con el único propósito de ser amado.
El sarampión, una enfermedad en la que uno se apropia de los modos de percepción de la vida, es una inmunización contra las principales enfermedades autoinmunes como la esclerosis. La adolescencia es también una gran fase de depuración, permite trabajar de verdad. El hecho es que cuando el individuo entra en la edad adulta, funciona con un proyecto de vida que no es el suyo. Más importante aún, y esta es la clave para entender la esclerosis múltiple: él no lo sabe. Está convencido de que esta modalidad es la suya, ha integrado completamente como si fuera el suyo propio. Perdió la memoria de su propio deseo.
Durante la puesta en marcha del sistema, frente a esta deficiencia, el fusible se funde, el recubrimiento de los cables se quema y empieza la esclerosis múltiple. La enfermedad se encapsula con suficiente rapidez en la no comprensión de su causa y el afectado, viendo la alarma como que no es suya, explota uno a uno, todos los fusibles hasta hacer un daño irreversible.
Si se le da la posibilidad de tomar conciencia de su propio plan de vida, la EM, sobre todo al principio, puede, contrariamente a las ideas preconcebidas, curar con bastante facilidad. La parálisis de EM refleja el profundo rechazo a trabajar bajo esa visión de vida. Es el unico recuerdo que queda de lo que se ha olvidado. La única manera de decir “no, yo no soy eso.” La última y terrible sabiduría. Le da un mensaje muy claro de la curación: atreverse a ser uno mismo!

Aquí termina este pequeño recorrido por las enfermedades crónicas. ¿O qué es lo que en nosotros se adapta a las dificultades de la vida, a través de las creencias y los obstáculos. La enfermedad intenta curarnos de lo que no somos para ayudarnos a alcanzar lo que somos. Porque siempre lo esencial sobrevive esperando ser satisfecho, ser conquistado.

Dr. Olivier Soulier (Extracto de un artículo de la revista mensual BioContact N º 114). Homeópata y acupunturista, terapeuta y maestro practicante de PNL, líder en la hipnosis Ericksoniana. Tiene 15 años de trabajo en la comprensión del significado y el funcionamiento de las enfermedades. Su enfoque incorpora la comprensión de los niveles biológicos, fisiológicos, psicológicos y simbólicos.

Advertisements