Título original: Society’s Insanity Plea: The Real Cause Behind Global Mass Poisoning and The Downfall of Modern Civilization

Por Mike Adams
Traducido por FTG

Hay más de cinco mil especies de mamíferos sobre el planeta Tierra, pero sólo una de ellas está loca.También resulta que solamente una especie de mamíferos intencionalmente se envenena a sí misma (y a sus hijos) inyectándose, productos químicos neurotóxicos que dañan a la mayoría de los miembros de la especie.Esa especie es, por supuesto, el homo sapiens.
Si miras alrededor del planeta en estos días, ves a decenas de miles de especies de mamíferos, aves, reptiles e incluso insectos. Cinco cosas que todos estos tienen en común son:
1) Ninguna de ellas come alimentos procesados. Ellos de forma innata comen alimentos crudos, no procesados, sin cocinar de la naturaleza.
2) Ninguna de ellas toma medicamentos recetados.
3) Ninguna de ellas inyecta a su descendencia con vacunas tóxicas mezcladas con químicos ocultos.
4) Ninguna de ellas practica la agricultura/monocultivo química.
5) Ninguna de ellas vive en engañosos, mundos artificiales como la Televisión o Internet.
Sin embargo, los seres humanos, la especie más loca del planeta, rutinariamente se empeña en estas cinco cosas, envenenando sus cuerpos, mentes y los de sus hijos con metales pesados, pesticidas, mercurio, adyuvantes de vacunas, medicamentos que alteran la mente, químicos diluidos, transgénicos y engañosa programación mental. Y lo que no es realmente una sorpresa es ver a dónde nos lleva. Hoy en día nuestra sociedad está dominada por las imágenes de pervertidos hambrientos de poder (como Anthony Weiner) presentándose a la alcaldía de Nueva York, mentirosos patológicos en la Casa Blanca (o en la Moncloa [Marrano Rajao]), artistas desequilibradas diabólicamente como Lady Gaga como cabeza de cartel de la escena musical, los locutores con muerte cerebral recitando las noticias y cadenas como MSNBC predicando el infanticidio (asesinato de bebés) llamándolo ” aborto post-parto . ”
¿Cual es la causa principal de toda esta locura? Es VENENO. Veneno físico, químico y biológico.
Los Humanos están envenenándose a sí mismos hasta la muerte
Considera estas impactantes verdades de la sociedad moderna:
• Nuestra comida se ata intencionalmente con venenos químicos para que parezca roja (nitrito de sodio), o sepa salada (MSG[glutamato monosódico]), o dure más en los estantes (conservantes químicos).
• Nuestros medicamentos vienen junto con moléculas de flúor para que sean altamente reactivos a las células cerebrales (ISRS) [inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina]. • Nuestras vacunas formuladas con niveles de trazas de metil-mercurio y adyuvantes químicos que dañan el cerebro para provocar una respuesta “inflamatoria” en el sistema inmunológico, que también pasa a causar autismo, convulsiones y daño cerebral.
• Nuestros céspedes se rocían con venenos sintéticos que causan la enfermedad de Alzheimer y depresión.
• Nuestro suministro de agua se utiliza como vertedero de residuos tóxicos para eliminar compuestos químicos del flúor que de otro modo tendrían que ser manejados como residuos tóxicos.
• Los alimentos destinados al consumo humano son despojados deliberadamente de la mayoría de los minerales, vitaminas y nutrientes para promover la enfermedad al máximo, mientras que los alimentos destinados al consumo animal están fortificados con minerales, vitaminas y nutrientes para promover la salud máxima. (Si no te das cuenta de que tu comida es despojada de nutrientes, pregúntate por qué el azúcar y el pan son tan blancos cuando las plantas de donde provienen son de color verde y marrón …)
• Los medios de comunicación le enseñan al público que la nutrición es inútil, pero que los medicamentos recetados son “nutrientes esenciales” necesarios para una vida sana.
• Hay plomo en los cosméticos, cadmio en el arroz, arsénico en las algas marinas, mercurio en las vacunas y aluminio en casi todo.
La raza humana está siendo gravemente envenenada con metales pesados.
Estas toxinas causan daño cerebral
El efecto acumulativo del envenenamiento por metales, intoxicación por fluoruro, envenenamiento por pesticidas, envenenamiento por vacunas y envenenamiento por aditivos alimentarios es daño cerebral bioquímico.
Vivimos en una sociedad donde el 90% o más de la población está, literalmente, dañada cerebralmente más allá de reparación. Esta es la razón por la que la irracionalidad se ha desatado por todas partes. Es por eso que la gente sigue comprando los mismos venenos que ya los han envenenado mientras se vuelven hacia los medicamentos para enmascarar los síntomas de ese envenenamiento, y por lo tanto intoxicándose a sí mismos aún más con los medicamentos.
Es por eso que el tratamiento N º 1 para el cáncer es un cóctel químico (“quimioterapia”) que provoca, como efecto secundario superior, más cáncer. Y es por eso que un subconjunto en rápida expansión de la población es ahora totalmente incapaz de leer, analizar palabras, hablar en frases coherentes o incluso participar en algo parecido a un discurso racional.
Las ramificaciones de esta epidemia de lesiones cerebrales son desconcertantes. Para empezar, todo el sistema de justicia y la democracia en la que se basa nuestra república (monarquía parlamentaria en España) está supeditada a que la gente esté cuerda. El concepto sagrado de un “jurado de sus pares” depende de que tus pares estén cuerdos. La idea de votar a un cargo público también requiere de votantes cuerdos con el fin de alcanzar resultados sanos, y el sistema de “libre mercado” del capitalismo y la elección del consumidor asume que los consumidores tomen decisiones racionales para impulsar ese mercado.
Pero no lo hacen. Los consumidores tienen daño cerebral, y luego un lavado de cerebro, idiotizados y manipulados. Los votantes son engañados y confundidos intencionalmente. Los jurados son manipulados y mal informados. En todos los sectores de la sociedad donde se suponía que un grupo de gente cuerda restauraría el equilibrio y la razón, ahora tenemos a locos conduciendo a la sociedad aún más hacia el suelo.
Estamos viviendo en una era de envenenamiento por metales, envenenamiento por químicos y envenenamiento por información.
Nunca antes en la historia del mundo la carga tóxica en los seres humanos ha sido tan grande (y trágica). Nunca antes la brecha entre el cuerdo y el loco ha sido tan amplia (y peligrosa). Estamos viviendo en una época donde la racionalidad es ajena a las masas. Como un ejemplo muy simple, no les importa absolutamente nada a los votantes que Obama haya violado prácticamente todas las promesas que hizo en la campaña electoral, incluyendo el etiquetado de los OGM (transgénicos), el cierre de Guantánamo, la reducción del déficit del presupuesto federal, la protección de los informantes (personas que dejan al descubierto una situación ilegal o actos inmorales) , mejorar la transparencia del gobierno, ofrecer servicios de salud estatales y la protección de la Constitución.
Ha violado groseramente todas y cada una de estas promesas, sin embargo, sus partidarios de alguna manera siguen creyendo en él. Tal creencia es completamente irracional. Es, de hecho, una locura.
Pero no es más loco que las creencias de aquellos que ciegamente apoyaron la administración Bush, o la administración Clinton, o a cualquier administración para el caso. Lo partidarios ciegos tienen en común es que están dañados cerebralmente y por lo tanto son incapaces de pensar racionalmente.
La situación se ha vuelto tan perversa que cualquier persona que exhibe incluso un rastro de racionalidad es inmediata y públicamente despreciada . Por ejemplo, los que ven el colapso económico inminente (como Paul Craig Roberts y Gerald Celente) son ampliamente ridiculizados por entender la economía y las finanzas. Aquellos que ven la rápida construcción de la sociedad del estado policial que tiene lugar en estos momentos (como Alex Jones) son marcados como teóricos de la conspiración. Aquellos que denuncian los peligros de los OGM (transgénicos) o la criminalidad de la industria farmacéutica (como yo) son marcados “anti-ciencia”, porque no estamos engañados por el graznido de la ciencia dogmática de la industria biotecnológica con fines de lucro.
Sólo las personas con daño cerebral se consideran “normales”, porque eso es lo que es aceptado públicamente. Como un ejemplo personal de esto, tengo un pariente lejano más joven que era un genio de las matemáticas es la escuela primaria. Podría multiplicar dos números de 3 dígitos en la cabeza en cuestión de segundos y estaba en camino de convertirse en un genio superestrella de las matemáticas.Pero cuando entró en la escuela secundaria, descubrió que ser inteligente le hacía impopular. Así que él mismo se estupidizó y comenzó a actuar estúpidamente con el fin de encajar “en” la multitud y abandonó su genio matemático.
A día de hoy nunca ha resucitado su genio, sin embargo, él cae en la ilusión común de la juventud de hoy en día que todos creen que van a tener “puestos de trabajo que me esperan” cuando salen de la universidad. La verdad es que este chico dejó su única ventaja real y ahora se enfrenta a una vida de mediocridad y conformidad.
Este es el problema: Cuando la incidencia del daño cerebral en la sociedad está tan extendida que mostrar un comportamiento inteligente consigue que te rehuyan como un paria, la sociedad ya está en su etapa final de colapso. Estás viendo cómo se desarrolla.
Por qué los americanos de la década de 1950 fueron nuestra más grande generación.
Los adultos que dirigían la sociedad en la década de 1950 se criaron con alimentos reales en los años de las décadas de 1920 y 30. Los alimentos consistían, en gran parte, de alimentos frescos de cosecha propia del huerto de cosecha.Los OMG (transgénicos) no existían. Las vacunas tóxicas apenas estaban en el radar. Los aditivos alimentarios químicos rara vez se consumían y los productos farmacéuticos se consideraban medicamentos que se utilizaban exclusivamente en las personas enfermas, no en toda la población.
Como resultado, la mayoría de las personas que vivieron en la década de 1950 se esforzaron por ser saludables e inteligentes. Muchos eran genios absolutos para los estándares de hoy en día. Las matemáticas de primaria que se impartían en la década de 1950 incluían materias que, en la actualidad, están en los cursos universitarios: álgebra y geometría básica, por ejemplo. Los niños de diez años de edad en la década de 1950 podían leer novelas americanas clásicas. Los niños de hoy apenas pueden leer cómics.
Los ingenieros y científicos de la década de 1950 eran brillantes, sanos y bravos. Sin nada más que simples, reglas de cálculo mecánicas, podían llevar a cabo las matemáticas de alto nivel que hacen que los profesores universitarios de hoy se acobarden de miedo. Pero los científicos de hoy en día son a menudo sólo hacks (caballos de alquiler) corporativos vomitando la ciencia fraudulenta de los medicamentos patentados o semillas OMG (transgénicas).
En la década de 1940 y a lo largo de la década de 1950, Big Food (la industria alimentaria) manipuló sus fábricas, produciendo alimentos procesados, vacíos de nutrientes a un ritmo nunca antes visto en la historia de la civilización humana. Así que los niños de la década de 1960 crecieron con alimentos “de imitación” – cosas de aspecto sabroso y nutritivo, pero que carecían de sustento real. Por la década de 1970, todos comían pan blanco y se les inyectaba con vacunas formuladas con ocultos virus del cáncer como el SV40.
Mientras transcurría la década de 1980, los estadounidenses que fueron criados con alimentos de imitación se convirtieron en patéticos y perezosos, y en la década de 1990 fueron engañados, la caída del boom de las punto-com, que pronto se convirtió en un fracaso. A principios de la década de 2000, Estados Unidos había entrado de lleno en el modo de “daño cerebral”, que sólo se vio agravado por la llegada de George W. Bush, el primer presidente verdaderamente con daño cerebral de la nación que tuvo dificultades para completar frases o acabar pensamientos, que al parecer es lo que le hizo tan popular entre los votantes que comparten la misma discapacidad cognitiva.
Los niños criados en la década de 1990 con la prescripción de medicamentos y la comida basura son ahora jóvenes votantes de la sociedad. Son partidarios de Obama, y ​​están muy dañados con metales, pesticidas, vacunas, organismos genéticamente modificados y productos químicos sintéticos. Esta generación es totalmente incapaz de aprender o comprender los conceptos más básicos de las matemáticas, la historia, la ciencia o incluso el lenguaje. Analfabetos funcionales y anulados cognitivamente , son los nuevos “trabajadores de clase cero” en la que se basa la economía de Obama. Ellos no tienen habilidades, ni raciocinio y esencialmente ningún valor para la sociedad mas que la de simples trabajadores manuales que pronto serán reemplazados por robots humanoides.
Sin embargo, aquí en Estados Unidos, todavía tienen un voto. Esa es exactamente la razón de por qué las campañas políticas seguirán complaciendo a su ignorancia, desafiando toda racionalidad en la búsqueda del apoyo popular por los candidatos de las grandes masas ignorantes de la verdad.
Rush Limbaugh llama a estas personas votantes “poco informados”. Pero es solo la mitad de eso. No están meramente poco informados, sino que están clínicamente con daño cerebral. Debido a que puedes lanzarles toda la información que quieras a ellos pero nada de ella se les quedará. Los cerebros ya no poseen la neurología para almacenar, procesar y recuperar información significativa.
En efecto, ya no son miembros funcionales de una sociedad civilizada.
Estás rodeado por masas con daño cerebral.
Estas personas están en todas partes a tu alrededor, sentados en el ayuntamiento de tu ciudad, haciendo un pedido en el restaurante, revolviendo papeles en la oficina de negocios de seguros local, vertiendo la losa de hormigón para tu próxima casa, e incluso diagnósticando tus síntomas de salud en la clínica local. Ellos son la sociedad que ves a tu alrededor, y son la razón por la que la sociedad se está desmoronando.
Son víctimas, por supuesto … víctimas del mortal dogma “científico” de los productos químicos, los transgénicos, falsos medicamentos y las vacunas tóxicas. El daño, sin embargo, ahora está tan extendido y es tan completo que la sociedad nunca se recuperará. A partir de aquí, todo es cuesta abajo con las masas lobotomizadas hasta que la sociedad toque fondo y sobrevenga una mortandad masiva.
Un día, la racionalidad y la inteligencia serán valoradas de nuevo como atributos para admirar y alentar a nuestros jóvenes. Cuando llegue ese día, se presenciará el renacimiento de una civilización que se levantará de las cenizas de nuestros “cerebros dañados” de la sociedad de hoy en día. Los historiadores consideraran que la era del periodo 2000 – 2020 es el más extraño de la historia humana, por supuesto, donde la neurología rota llevó a la destrucción de sociedades … y en última instancia, al colapso global que causó la mortandad masiva.
¿La lección de todo esto? Cuando la comida ya no es nutritiva, y en su lugar se convierte en un vehículo para el veneno, la sociedad no puede sobrevivir. Si quieres arreglar la sociedad, tienes que arreglar la comida primero.

Fuente: http://www.naturalnews.com

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Informe de un extraterrestre tras visitar la Tierra

¿Qué averiguaste sobre los seres más “inteligentes” de la Tierra?
– He aquí el informe:
Tiran sus deshechos a los ríos y los lagos… Y luego tratan de purificarlos nuevamente para tener agua cristalina como la que ya tenían.
Siembran para alimentar a sus hermanos menores (los animales)… Los cuales necesitan muchísimos kilos de vegetales, para luego comerlos, pero si todos comieran los frutos de su planeta, tendrían alimentos de sobra para todos.
Incendian sus bosques, los talan utilizando su madera y no plantan sus semillas para reponerlos… O los destruyen, cuando, si ellos desaparecieran, no tendrían mas oxígeno para respirar.
Envían a sus hijos fuertes y sanos al campo de batalla… para luego inventar aparatos ortopédicos para que puedan movilizarse.
Ensucian el aire que necesitan para respirar.
Usan fertilizantes que han prohibido ellos mismos (luego de constatar su peligroso veneno)… para sus plantas comestibles.
Denominan fumigar, a contaminar el aire… y producir la muerte de las aves que transportan las semillas de un lado a otro, y además, son quienes se alimentan de aquellos insectos que perjudican su siembra.
Usan conservantes químicos en sus alimentos que perjudican la salud… Con todo esto se enferman y luego crean medicamentos para curarse.
Utilizan la energía atómica, con la que inventan sofisticados aparatos para matarse entre ellos… que a la vez, les deja deshechos nucleares, los que entierran en lugares que se convierten en zonas cancerígenas y productoras de deformaciones en sus cuerpos físicos, cuando están en estado fetal.
Interfieren el recorrido de los ríos poniendo centrales costosas para generar electricidad… cuando el Sol sale en todo el planeta y da su energía sin costo y sin consecuencias.
Pierden 6.000 especies vegetales por día!..
Las naciones del Norte prueban bombas nucleares en el Polo Sur de su planeta… como si no fuera parte del lugar que habitan todos, haciendo como que ignoran que los iones negativos que quedan en el aire, son atraídos por el Polo Norte que es el Positivo!..
Destruyen con éstas explosiones, la capa de ozono que cubre el planeta dándoles protección!..
Inventan bacterias que minan la vida… con la excusa de guerras, para atacarse unos a otros, cuando todos son una sola humanidad; y lo que le pasa a cada uno afecta a todos.
Arrojan semillas al mar en un lado… y en otro los niños se mueren de hambre, porque no tienen con qué alimentarlos.
Les venden drogas a sus jóvenes… para luego tratar de curarlos.
Los educan desde niños con películas y dibujos llenos de violencia… y luego los marginan por violentos.
Escuchan vibraciones fuertes que sobrepasan los decibeles de tolerancia de sus órganos auditivos… las denominan música, y luego inventan audífonos para los sordos.
Se alimentan con desechos de cadáveres de animales, llenos de bacterias y grasas… y luego inventan aparatos y dietas, para quitarse los residuos adiposos y las enfermedades que en consecuencia, se produce en sus cuerpos físicos.
Cazan a los animales con los que deben compartir el hábitat de evolución… minando las especies, por el sólo hecho de poner la cabeza del cadáver de adorno en los containers en que viven.
Usan la energía del dinero para subordinarse los unos a otros… creyéndose importantes los que la acumulan, como si se la llevaran al retirarse del planeta.
Acumulan cosas materiales que no usan… haciendo incómodo y sucio el lugar en el que viven.
Utilizan la sangre del planeta, a la que denominan petróleo, para movilizar sus vehículos… los que a su vez y como consecuencia, contaminan el aire que respiran… cuando ya tienen los conocimientos para hacer vehículos que funcionan con agua, los cuales generarían oxígeno que a su vez, lo purificarían.
Ensucian los océanos… agreden la vida en cualquier forma que ésta se manifieste!…
Guardan los cadáveres de los que abandonaron sus cuerpos, en lugares que llaman cementerios… contaminando el planeta con las bacterias y enfermedades que hayan tenido, en vez de purificarlos con el fuego. Y estos lugares que aparentan hermosos jardines, son en sí, centros de angustias y depresión, para las ciudades en donde se hallan; con lo cual pareciera que homenajean y honran más a la muerte que a la Vida!…
Suponen que las líneas divisorias entre naciones, que no dejan de ser un invento para tener más orden… los hace diferentes los unos a los otros, y se pelean por la posesión de diferentes lugares del planeta, como si realmente alguien podría poseer algo. A algunos los denominan “terratenientes” y a otros “los sin tierra”, no ven que todos pertenecen a la misma evolución de ése planeta.
Invaden territorios que pertenecen a los animales diezmando especies sin consideración… Utilizan las pieles de los cadáveres de éstos, igual que en la Edad de Piedra, y quienes las usan se creen importantes y sobresalientes.
Crían animales con cuidados y atención… y a veces hasta les demuestran cariño, para luego alimentarse con los restos mortales de ellos.
En nombre de la Paz, inventan armas cada vez más sofisticadas!…
En nombre de la salud… inventan medicamentos para curar las enfermedades que también inventan.
En nombre del Amor… crean las imágenes de horror más espeluznantes y justifican el desamor.
En nombre de la Libertad… construyen sus propias cárceles de dolor y sufrimiento.
No respetan a los niños, ni entre ellos… se matan unos a otros, se roban unos a otros, se menosprecian unos a otros, como si todos no fueran parte de la misma Vida.
Hablan de Amor, de Paz, de Libertad, de Dios… pero no entienden nada!…
-”¿Quieres que siga con el informe, que implica a la mayoría?”
– No, déjalo allí!… ahora entiendo, porqué la palabra “terrible” deriva de la palabra “terrícola”… Aunque… Me dices que así es la mayoría y… ¿Acaso hay otros diferentes?…
– ¡Sí!… Son pocos en relación con la cantidad de la humanidad mundial, pero va creciendo su número y están en todas partes del planeta; observa desde aquí:
¿Ves esos puntitos de luz que se unen entre ellos, formando una red luminosa?
– ¿Y cómo son?
Piensan en términos de una sola Humanidad, de un sólo Mundo… Sienten que no se pertenecen a sí mismos sino a la humanidad… Desarrollan y extienden sus facultades intelectuales, paralelamente a sus cualidades del Corazón… Tienen Amor y
pasión por la Vida como un todo… Tratan de cambiar, buscando la manera recta de vivir, de sentir, de pensar, de discriminar… Dedican parte de su tiempo, su dinero y su energía para consagrarlos al bienestar de la humanidad… Tratan de disipar el odio, los celos, los resentimientos, a través de sus propias vidas y de sus pensamientos.
Son Seres que comprendieron que el Cambio del Mundo estaba en su propio cambio… Que encontraron el camino de la meditación; escuchando el llamado de sus Maestros Interiores, y expanden su humildad a la Luz del Cosmos!…
Están agradecidos a la Vida como un todo… y pueden entender a las flores, a los árboles, a los pájaros, a los animales, a todos, en la belleza de su Amor. Son Faros de Luz para sus hogares, sus ciudades, sus naciones, sus continentes… y crean puentes entre los hombres, entre las naciones, pensando en el bien de la humanidad toda como lo que es: Una Unidad… un conjunto de vidas dentro de una Gran Vida.
Son los que traerán la Nueva Era en la que no importa la edad del cuerpo, sino la actitud mental y la comprensión.
Hacen gala de una gran Buena Voluntad y un gran Amor por todos.
Son las antorchas que conducen a la humanidad de la oscuridad a la Luz… y expanden su horizonte hacia el Cosmos.
– Bueno, entonces serán los que se conviertan en fuentes de Belleza, Amor y Alegría y podrán conectarse con el Centro del Corazón, transformando al planeta en una Estrella de Luz!!!

Visto en la red

EL SILENCIO ME SOSTIENE Y ME LIBERA

Enrique Martínez Lozano

Desde siempre sentí una atracción especial por el silencio, antes incluso de saber lo que era. Desde niño, sentía la necesidad de quedarme a solas; siendo joven, empecé a buscar espacios de silencio en monasterios cartujos y cistercienses. Y percibía que el silencio me “recomponía”, aquietándome por dentro y armonizando toda mi existencia.

Sin embargo, la innegable atracción se daba la mano con la dificultad que experimentaba. Buscaba el silencio, pero rara vez lograba acallar el oleaje mental y emocional. Había demasiado ruido –miedo y soledad- y demasiado ego en mi interior. Y me faltaba mucho para comprender que el silencio no tiene que ver tanto con lo exterior, cuanto con la mente y el yo. Me faltaba mucho trabajo interior –trabajo psicológico y práctica meditativa adecuada- para ir aprendiendo a aquietar la mente y silenciar el ego.

Hoy sigo experimentando dificultades y mi ego se sigue desbocando. Sin embargo, se me ha regalado una certeza impagable: que el silencio no es “algo” que vaya buscando porque me hace bien, sino que es otro nombre de la Realidad que me sostiene y, en último término, me constituye. Y ahora entiendo, finalmente, por qué me atraía con tanta intensidad: el Silencio es la “casa”, nuestra verdadera identidad. Lo contiene todo –también los ruidos, los pensamientos y las emociones con sus vaivenes-, pero no se reduce a nada de ello.

Tras ese regalo, vivo el Silencio, no como algo bienhechor, ni tampoco como una práctica beneficiosa, sino como un estado de consciencia que me permite reencontrarme conmigo mismo en profundidad y con todos los seres.

Ahora sé también que no hay nada que lo pueda romper. Y por eso vuelvo a él en medio de cualquier actividad e incluso de cualquier alteración. Volver a él es venir a casa y encontrarme con lo que soy, con lo que somos: Aquello que está siempre a salvo y no puede ser dañado. He descubierto así el Silencio como fuente de liberación.

Y no se trata de ningún esfuerzo por “construir” o “producir” ese silencio sanador. Es mucho más sencillo: se trata simplemente de dejarse atraer y aprender a descansar en él. El resto viene dado. No implica tantoesforzarse en poner atención cuanto descansar en la atención que somos.

Descansar, vivir en el Silencio significa poner consciencia en todo aquello que hago y vivo: en la tarea que estoy realizando, en la relación que mantengo, en la preocupación que aparece, en la inquietud que altera, en el dolor que desasosiega…, e incluso en la oscuridad que parece cegarme. Sea lo que sea, simplemente, pongo consciencia en aquello que está sucediendo –me introduzco en el estado de consciencia que es el Silencio- y permanezco en la Presencia que soy. Y compruebo, una y mil veces, que lo que brota de ese estado no tiene nada que ver con lo que aparece en el estado mental. El Silencio me unifica y me libera, me mantiene en casa, me otorga una capacidad cada vez más fácil de resituarme cuando mi ego ha tomado el mando y me regala el gozo de experimentar que soy uno con la Vida.

Es tu decisión

Un linda historias después que de leer solo será tu decisión como será tu día…
Cuenta el periodista Sidney Harris que un día acompañó a un amigo a buscar el periódico a su puesto habitual.

Cuando llegó al puesto su amigo saludó amablemente al vendedor y le pidió el periódico.
El vendedor le contestó de manera brusca y desconsiderada y se lo dio despectivamente.
Su amigo, no obstante, sonrió, le dio las gracias y le deseó un buen fin de semana.
Al marchar, Sidney le dijo a su amigo:
– Dime una cosa, ¿este vendedor es siempre tan maleducado?
– Si, respondió su amigo, suele comportarse habitualmente así.
– Entonces, ¿Por qué eres tan amable con una persona así?
– Muy sencillo, PORQUE NO QUIERO QUE SEA ÉL QUIEN DECIDA COMO ME DEBO COMPORTAR YO

“Nosotros decidimos cuándo, dónde, de qué forma, y con quién, vamos a mostrar lo que sentimos”.

Es esencial que tomemos el control y el timón de nuestra energía emocional puesto que es peligroso dejar en manos de otros o de las situaciones externas algo tan importante como es nuestro equilibrio emocional. Se trata de decidir qué tipo de persona queremos ser y, en función de esta elección, pasar a la acción coherente, aunque no sea fácil.

DESCONOCIDO

El dinero, una manifestación de la energía

El dinero no es más que una manifestación de la energía, y como cualquier manifestación de la energía puede utilizarse de manera egoísta o de manera altruista.

La actitud de la humanidad hacia el dinero está regida por la codicia, la ambición del yo inferior, la envidia, los deseos materiales y la desesperada necesidad del mismo, que es el resultado, a su vez, de actitudes equivocadas, las cuales han traído las desastrosas condiciones económicas que prevalecen a nuestro alrededor, siendo efectos de causas iniciadas por la misma humanidad. En la regeneración del dinero y en el cambio de actitud de las gentes hacia él, llegará, con el tiempo, la liberación del mundo.
Actualmente las gentes se aferran al dinero por temor al futuro y por desconfianza mutua. Pero el dinero, que sirve para atender las necesidades personales y familiares, también puede ser utilizado para atender las necesidades del mundo, las necesidades de todos aquellos que viven en dramáticas condiciones de desigualdad. Si la ingente cantidad de dinero gastada actualmente en artículos costosos e innecesarios, en licores, tabaco, joyas, ropas, viajes, y lo que se malgasta en la búsqueda de nuevas emociones e incesantes placeres y, los miles de millones invertidos en conflictos armados por todas las naciones, se invirtieran para ayudar a la parte de la humanidad que ni tan siquiera tiene un mendrugo de pan para llevarse a la boca, se conseguiría una nueva civilización.
El amor al dinero es la causa de todos los males. Las palabras que predominan en la actualidad en nuestros medios de comunicación, relacionadas con el dinero son: interés bancario, salarios, deuda nacional, crisis, finanzas, impuestos, créditos, hipotecas; y todas ellas controlan absolutamente nuestra vida, nuestros planes, despiertan nuestra envidia, alimentan nuestra antipatía hacia otras nacio­nes, colocando a unos contra otros.
Existe, sin embargo, un gran número de personas cuyas vidas no están dominadas por el amor al dinero y que pueden normalmente pensar en valores más elevados. Son la esperanza del futuro, pero están individualmente prisioneros en el sistema que espiritualmente debe desapa­recer. Aunque no aman el dinero, lo necesitan y deben poseerlo; los tentáculos del mundo comercial los envuelve; deben trabajar y ganar lo necesario para vivir; la obra que quieren realizar en bien de la humanidad no se puede llevar a cabo sin fondos.
Quizás ésta sea la dificultad mayor, y a muchos les parece, nos parece, a veces insuperable. Involucra el problema de la verdadera administración financiera y la orientación de sumas adecuadas de dinero hacia determinados canales de ayuda. Está estrechamente relacionado con el problema de las correctas relaciones humanas.
Por lo tanto, el problema es particularmente difícil, porque los trabajado­res espirituales no sólo tienen que preparar a la gente para dar de acuerdo a sus posibilidades, si no que en muchos casos deben proporcionar ante todo, un móvil tan atrayente que se vea obligada a dar. También tendrá que proporcionar la institución, fundación y organización para administrar esos fondos. Esto representa una tarea muy difícil. La encrucijada actual no radica solamente en reunir fondos, sino en el egoísmo enraizado en la mayoría de las personas, tanto de los que tienen poco, como de los que detentan la riqueza mundial, que cuando dan, si es que dan, lo hacen para aumentar su prestigio e indicar su éxito financiero. Naturalmente hay excepciones, pero son relativamente pocas.
Subsiste el hecho de que si las personas o grupos que manejan el dinero tuvieran una visión verdadera de la realidad y si su objetivo hubiera sido estimular las correctas relaciones humanas, en vez de amasar dinero de manera egoísta; las multitudes de todas partes responderían a una posibilidad muy distinta de la actual. El reparto del dinero y la ayuda a los que no tienen sería tan normal como el respirar. Igualmente puede decirse que si el valor otorgado al dinero hubiera sido debidamente enseñado y valorado en los hogares y en las escuelas, no tendríamos las asombrosas cantidades de dinero malgastado en cuestiones innecesarias. El dinero, así como otras cosas de la vida humana, ha sido mancillado por el egoísmo y acaparado para fines individuales y nacionales egoístas.
Sin embargo, la Humanidad, no importa el país, color o credo, está reclamando paz, justicia y seguridad. Esto podría conseguirse con el correcto empleo del dinero y la comprensión por parte de todos. Excepto algunos filántropos de visión amplia y de un puñado de estadistas eclesiásticos y educadores iluminados, este sentido de responsabi­lidad económica no se encuentra en parte alguna.
Ha llegado el momento de revalorizar el dinero y canalizar su utilidad en otros sentidos. La voz del pueblo debe prevalecer, pero debe ser un pueblo educado en los verdaderos valores, en las significaciones de la verdadera cultura y en la necesidad de establecer correctas relaciones humanas. Por lo tanto es esencialmente una cuestión de sana educación y de correcta prepa­ración para la ciudadanía mundial, algo que aún no parece que haya comenzado.
Así se hace la historia. Cada nación luchando para sí, y todas calificándose en términos de recursos y finanzas. Mientras tanto la humanidad sufre hambre, no posee la cultura necesaria, su educación está basada en los falsos valores y el erróneo empleo del dinero.
Es imprescindible el trabajo desinteresado de miles de personas aparentemente sin importancia. Aunque lo que más se necesita es valor, porque se debe tener valentía para vencer la desconfianza, la timidez y el desagrado, al presentar un punto de vista relacionado con el dinero. Resulta sumamente difícil hacer lo mismo para la propagación de la buena voluntad y el empleo correcto del dinero en la difusión de ideas avanzadas tales como el reparto equitativo de la riqueza.
La dificultad no está en la organización del trabajo y del dinero, sino en la incapacidad de la gente para dar. Por una razón y otra dan poco o nada, aún cuando estén interesados en la igualdad, en la derrota del hambre en el mundo, aunque estén indignados y se manifiesten, y hablen, y renieguen, es igual, no dan. El temor por el futuro, el derroche, el deseo de hacer obsequios y el no darse cuenta que las grandes sumas están formadas por muchas sumas pequeñas, gravitan todas en contra de la generosidad econó­mica, y siempre dan excusas que parecen adecuadas.
Si los millones de personas, por ejemplo, que hablan de desigualdad, dieran una pequeña cantidad de dinero por año, habría fondos suficientes para todas las organizaciones de ayuda. Empieza tú, da lo que puedas.
(Idea extraída de “Sirviendo a la humanidad” de Alice A. Bailey)
A. Vallejo

QUÉ ES LA GEOFILOSOFÍA

Sabido es que el término “filosofía” etimológicamente procede de los vocablos griegos “Phileo” (amor) y Sophia (sabiduría). Representa pues, el amor a la sabiduría. El verbo phileo, además de amar, tiene el significado de aspirar (aspirar a la sabiduría).

Se atribuye a Pitágoras (496-580 a. C.) la introducción del término “filósofo” cuando León, rey de los Fliacos, le preguntó cuál era su profesión, y Pitágoras le contestó que no era sabio (sofos) sino simplemente un filósofo (amante a la sabiduría, aspirante a ella).

Desde mucho antes de Pitágoras numerosas almas han aspirado a la sabiduría, hombres y mujeres que ansiosamente buscaron resolver los grandes enigmas de la creación: ¿quiénes somos realmente?, ¿con qué objeto hemos venido al mundo?, ¿cuál es el origen del universo?, ¿de dónde surgió la vida?, ¿existe una inteligencia detrás de todo lo creado?, ¿existíamos antes del nacimiento?, ¿existiremos después de la muerte?, ¿es el azar el que trae a nuestra vida alegrías o desgracias, o existe un destino ya escrito?…

Como decía Jung “la razón por sí sola no basta” por eso, al igual que muchas son las semillas que da el árbol y pocas las que consiguen germinar y dar sus frutos, la mayoría de esos aspirantes a la sabiduría se quedaron por el camino, limitados por el conocimiento que otorga el raciocinio. Y es que la razón esclaviza al hombre en dogmas, prejuicios, conceptos y teorías. Con justa razón afirmó Goethe: “Gris es toda teoría y verde el áureo árbol de la vida”.

Solo unos pocos, auxiliados por una filosofía superior, lograron liberarse de los cambiantes vientos del intelecto para, mediante la vivencia consciente, alcanzar las cumbres de la verdadera Sabiduría. Entre ellos: Confucio, Buddha, Jesús, Salomón, Homero, Pitágoras, Platón, Sócrates, Hermes Trismegisto, Dante Alighieri, etc.

Henos pues, frente a dos tipos de filosofía. Una que hoy es y mañana no es, pues la mente lo que hoy afirma blanco mañana lo cataloga como negro. Y otra que siempre ha sido la que es, inmutable y eterna, pues no varía con el paso de los siglos. La primera, subjetiva, limitada por la capacidad cognoscitiva de los aspirantes a Sophia. La segunda, objetiva y veraz, sustentada en la conciencia despierta y capaz de responder de forma seria y real a todas las interrogantes que el hombre pueda plantearse.

Llama mucho la atención que al examinar profundamente todos los mitos, credos, leyendas, símbolos, cultos, etc., de las grandes culturas del pasado podamos vislumbrar algo más que meras coincidencias. Su estudio detenido, libre de prejuicios, nos ha permitido descubrir un intenso nexo entre todas ellas, un misterioso común denominador que las enlaza. Sin temor a equivocarnos podemos afirmar que los más eminentes sabios de la antigüedad tuvieron acceso a esa philosophia perennis et universalis que muchos buscaron y pocos hallaron.

Esa filosofía trascendental capaz de otorgar al hombre las claves del despertar íntimo para con él aprehender las grandes verdades de la vida y de la muerte, no es exclusiva de ningún pueblo, de ningún credo, de ninguna cultura, pues ha hecho presencia a través de los siglos en los cuatro puntos cardinales de nuestro mundo. Esa es la filosofía universal de Gea, diosa que en la mitología griega representa la Tierra, y de la cual deriva la palabra Geo. Esa es para nosotros la GEO-FILOSOFÍA, como nosotros la hemos bautizado, la filosofía universal de la Tierra porque está presente en todos los rincones de este mundo y no es exclusiva de ninguno de sus vástagos (las diferentes culturas).

La GEOFILOSOFÍA está en oposición a la Filosofía meramente especulativa, pues afirma, como dijimos anteriormente, que existe un poder superior a la mente que descansa en la conciencia del ser humano y que es posible despertar hasta límites inimaginados. Mientras la mente razona la conciencia comprende. Mientras la mente especula la conciencia percibe.

La GEOFILOSOFÍA no se identifica con ninguna ideología religiosa porque reconoce en los credos y religiones del mundo entero la búsqueda sincera de la verdad y los elementos esenciales de la filosofía eterna.

La GEOFILOSOFÍA afirma que es absurdo buscar fuera lo que el hombre lleva en su interior. Y por eso coindice con Jung cuando este afirmó: “Aquel que mira afuera, sueña. Mas quien mira en su interior, despierta”.

La GEOFILOSOFÍA no pretende enseñar a nadie qué pensar pues comprende que todo dogmatismo esclaviza al ser humano, por el contrario incentiva el libre albedrío y la capacidad que hay innata en el hombre para reflexionar y discernir.

La GEOFILOSOFÍA sostiene que no hay causa más noble y justa que encontrar la respuesta a quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos. Un derecho es, y no ninguna herejía, conocer los arcanos del Creador, así es y así ha quedado escrito: “La gloria de Dios consiste en esconder sus misterios y la del hombre en descubrirlos”. (Proverbios 25:2)

Permítanos el amable lector cerrar este apartado haciéndonos eco de las palabras de un insigne filósofo:

La sabiduría es fuerte como una roca milenaria y ardiente como un fuego abrasador. Cuando el hombre la posee, se hace inmune a todas las banalidades y adquiere firmeza ante los inesperados cambios del destino humano.
POSSIDE SAPIENTIAM, QUIA AURO MELIOR EST
Poseer sabiduría es mejor que poseer oro.

AGEAC

Comprar el fármaco. Tomado del libro “La Biología de la Creencia”

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Creo que la razón principal de que la investigación energética haya sido casi ignorada es el dinero. La industria farmacéutica invierte el dinero destinado a investigación en la búsqueda de píldoras químicas mágicas porque las pastillas significan dinero. Si la energía sanadora pudiera venderse en forma de pastillas, los fabricantes farmacéuticos se mostrarían interesados de inmediato. En lugar de eso, identifican divergencias fisiológicas o de comportamientos que se apartan de alguna norma hipotética como alteraciones o enfermedades en sí mismas y luego se encargan de informar al público general de los peligros de esas amenazadoras enfermedades.

Está claro que la sintomatología simplificada que se utiliza al definir los trastornos corrientes en los anuncios publicitarios de las compañías farmacéuticas consigue convencer a los espectadores de que sufren esa enfermedad en particular. “¿Estás preocupado? La preocupación es un síntoma primario de una “enfermedad” conocida como trastorno de ansiedad. Deja de preocuparte. Dile a tu médico que quieres Adictazac, el nuevo fármaco de moda”.

Entretanto, los medios de comunicación evitan el tema de las muertes causadas por los medicamentos y dirigen nuestra atención hacia las drogas ilegales. Nos advierten que utilizar drogas para escapar de los problemas de la vida no es una buena forma de resolverlos. Qué curioso … Yo iba a decir exactamente lo mismo para expresar mi preocupación por el abuso de drogas legales. ¿Son peligrosas? Pregúntaselo a la gente que murió el año pasado.

Utilizar las drogas recetadas para acallar los síntomas corporales nos permite desentendernos de cualquier relación que pudiéramos tener con el desencadenamiento de dichos síntomas. El uso excesivo de medicamentos nos proporciona un medio para deshacernos de la responsabilidad.

La adicción a los fármacos me recuerda al trabajo en un taller de reparaciones que realicé mientras estudiaba en el instituto. Un viernes, a las cuatro y media de la tarde, una encolerizada mujer entró en el taller. Las luces de emergencia del panel del salpicadero no dejaban de parpadear, aunque ya le habían arreglado ese problema unas cuantas veces. ¿Quién quiere encargarse de un problema tan rebelde y enfrentarse a una clienta enfadada un viernes a las cuatro y media de la tarde? Todo el mundo se quedó en silencio, salvo un mecánico que dijo: “Yo me encargaré de ello”. Llevó el coche hasta el garaje, se metió bajo el salpicadero, quitó la bombilla de la señal y la arrojó a la basura. A continuación, abrió una lata de refresco y se encendió un cigarrillo. Después de un rato durante el cual la clienta creía que le estaban arreglando el coche, el mecánico regresó y le dijo la mujer que su automóvil ya estaba listo. Entusiasmada al ver que la luz de aviso había dejado de parpadear, se fue feliz y contenta. Aunque la causa del problema no se había arreglado, el síntoma había desaparecido.

De forma similar, los fármacos suprimen los síntomas corporales, pero la gran mayoría no hace nada por solucionar la causa del problema. “Un momento, los tiempos han cambiado”, podrías decirme. Ahora conocemos mucho mejor los peligros de los medicamentos y estamos más abiertos a las terapias alternativas. Es cierto que puesto que la mitad de los norteamericanos acude a la consulta de los terapeutas alternativos, los médicos tradicionales ya no pueden seguir metiendo la cabeza en un agujero y esperar que las demás medicinas desaparezcan.

Las compañías aseguradoras han comenzado incluso a pagar ciertas prácticas que no hace mucho consideraban mera charlatanería y muchos hospitales universitarios importantes cuentan entre su personal con un limitado número de esos terapeutas. Sin embargo, aún hoy en día hay muy pocos estudios científicos que se dediquen a evaluar la eficacia de las medicinas alternativas. El Instituto Nacional de la Salud creó una rama de “medicinas alternativas” gracias a la presión del público general. Pero eso no es más que una muestra simbólica para acallar a los activistas y consumidores que se gastan un montón de dinero en medicinas alternativas.

No hay fondos para investigaciones serias que estudien la medicina basada en la energía. Lo peor es que sin el apoyo de las investigaciones, las modalidades médicas basadas en la energía son etiquetadas oficialmente como “poco científicas”.

Querida Mujer, Querido Hombre

Por FTG
Nuestra caótica sociedad moderna está llena de misoginia (odio a lo femenino) y misandría (odio a lo masculino). Solo importa el beneficio propio. Ambos sexos nos odiamos y usamos los unos a los otros y solamente nos centramos en lo que nos divide y no en lo que nos une de una forma irracional. Esto se refleja en el maltrato al otro sea hombre o mujer, en el machismo más salvaje y al feminismo exacerbado, ambos radicales. Las feminazis hablan de igualdad y humillan al hombre simplemente porque es del sexo contrario. Los machistas solamente usan a la mujer como desahogo sexual y como esclavas que les deben servir porque se sienten superiores por ser hombres. Ambos géneros tenemos deseos sexuales hacia el sexo contrario, eso es natural. Tenemos pensamiento racional para controlar esos instintos. Yo creo que no debemos fijarnos en el sexo de la persona, sino en la persona en sí. La persona no es solo su sexo, también es su personalidad y sus pensamientos.
Ambos géneros debemos de reconciliarnos para crear una sociedad mejor, y nos tratemos verdaderamente como iguales en derechos porque en el resto siempre seremos diferentes. No podemos cambiar nuestro sexo por la razón de que es la naturaleza la que lo elige y no nosotros. Quien odia al género opuesto se odia a sí mismo y a la naturaleza pues somos la suma de lo masculino y lo femenino (espermatozoide y óvulo).Estamos hechos para complementarnos no para ser iguales. Esta lucha llena de razones espúreas nos ha dividido y nos ha impedido progresar como humanidad. De la división siempre se beneficia una minoría.

Sensible a las críticas = baja autoestima
Categorizado como Actualidad,Psicoterapias

Un simple comentario puede ser tomado como la crítica menos piadosa. Es un problema, sobre todo para quien la recibe, porque no se ajusta a la realidad. Se puede cambiar.
SER DEMASIADO SENSIBLE A LA CRÍTICA SE ASOCIA CON LA BAJA AUTOESTIMA

“¿Y por qué no lo has hecho de esa otra manera?”. Quien más quien menos ha oído estas palabras en boca de sus padres, sus jefes o de la pareja, incluso de los hijos…, qué más da. El caso es que pueden sentar como una puñalada trapera; para otros no. También dependerá del tono de la voz y si la persona que las pronuncia parece enfadada, contenta o indiferente. Pero incluso el tono del otro cada uno lo interpreta según uno mismo, y lo que parecía un reproche por enfado resulta ser un comentario inocuo en un tono de sana curiosidad. La crítica no siempre es bien recibida. Es más, en muchas ocasiones puede ser un simple comentario cuya intención es constructiva. Pero hay personas que se sienten heridas, cuestionadas e infravaloradas. Todo tiene sus grados y los expertos explican qué sucede, por qué sucede y si se puede cambiar esta sensación que en ocasiones desencadena frustración, ira o humillación.
Al menos, David D. Burns, catedrático de Psiquiatría y Ciencias de la Conducta en la facultad de Medicina de la Universidad de Stanford, y autor, entre otros libros, de Sentirse bien (ed. Paidós), está convencido de que se puede cambiar. También lo cree así Enrique García Huete, psicólogo, director de Quality Psicólogos, profesor del Colegio Universitario Cardenal Cisneros y autor, entre otros libros, de El arte de relacionarse (Ediciones Aljibe). Explica que hay personas a quienes “les afectan mucho las críticas o cualquier comentario que se haga. Hay factores de personalidad y tendencias genéticas de comportamiento que las hace más emocionables. Se impresionan más, pero es posible mitigar las reacciones desmesuradas”. Para Katharina Seidler, psicóloga, esta hipersensibilidad a los comentarios está relacionada con la baja autoestima. “Piensan que no valen nada, que no están a la altura de las circunstancias, que son incapaces. Todos tenemos un filtro con el que percibimos e interpretamos lo que ocurre a nuestro alrededor“. Sólo se toma consciencia de una parte de la información recibida: la que se ajusta según este filtro. El bioquímico Joseph Dispenza recuerda que el cerebro recibe 400.000 millones de bits de información por segundo, “pero sólo somos conscientes de dos mil millones de ellos”. Seidler explica que si “nuestro filtro de percepción es que no valemos nada, cualquier cosa que digan los otros pasará por este filtro. ¿Resultado? Estaremos interpretando que el otro nos dice que no valemos nada independientemente de que esa otra persona esté realmente queriendo decir esto o no. Es como un autosabotaje. Al final nos confrontamos a una realidad dura: si uno no cree en sí mismo, nadie creerá en él”.

El psiquiatra Daniel Monti complementa lo que dice Katharina Seidler. “Nosotros construimos modelos de cómo vemos el mundo fuera de nosotros. Y lo que hacemos en última instancia es contarnos una historia acerca de lo que es el mundo exterior. Cualquier información que absorbemos de nuestro entorno está siempre coloreada por las experiencias que hemos tenido”. Ypor si fuera poco, Joseph Dispenza recuerda que el cerebro “no sabe la diferencia entre lo que está ocurriendo ahí fuera y lo que está ocurriendo aquí dentro”. Seidler explica que con una autopercepción limitadora “uno sienta miedo, inquietud, incluso se sienta culpable porque cree que no cumple con la expectativas de los demás”. Enrique Lorenzo López, psicólogo, profesor de la Universidad Carlos III de Madrid, aporta otro aspecto. “El hipersensible se ofende y reacciona de manera exagerada ante los comentarios sobre su persona. Mediante esta reacción manipula a los demás para conseguir que le digan sólo aquello que quiere oír. Necesita la aprobación. Su estado mental es la inseguridad y el orgullo”. Vaya.

A veces hay que aprender a tragarse ese orgullo o seguir con la hipersensibilidad a flor de piel. Nathaniel Branden, psicoterapeuta y autor, entre otros libros, de La autoestima día a día (Ed. Paidós), aporta los primeros pasos para tener una visión menos distorsionada de lo que dicen los otros de uno mismo. “Es imposible que una persona tenga autoestima si no se acepta a sí misma. Pero aceptarse a uno mismo es una idea que a muchas personas les cuesta entender. Confunden aceptar con gustar, tolerar o incluso admirar. Sin embargo, la aceptación no implica ninguna de estas cosas; significa ser consciente sin juicios críticos ni condenas. No quiere decir que hay que negar u oponerse a la realidad. Implica respeto por los hechos de su propia personalidad. Conlleva ser capaz de decir: ´No me alegro de haber pensado esto, pero sí, acepto el hecho de que lo he pensado´. Supone decir: ´No estoy orgulloso de esa acción, pero sí, fui yo quien la hizo´. Cuando uno se abre a la realidad, incluso cuando esta es dolorosa, es cuando uno se hace más fuerte”. Es una base para empezar a aceptar las críticas.

También es una forma de navegar por la vida. Metafórica y literalmente. Marta Ribot, psicóloga y directora de Experiències Nàutiques, comenta que en espacios pequeños, como los veleros, las tendencias de cada persona se hacen más evidentes, para lo bueno y para lo malo. “Es verdad que en momentos más extremos de mala mar puede haber más susceptibilidad, pero también es verdad que en un espacio pequeño la gente intenta ser más consciente de sus reacciones, es más delicada. Es una cuestión de actitud que tiene que ver con la capacidad de adaptación y de ser positivo. Es un trabajo de equipo. Es una interacción. Es un ponerse en la piel del otro”. Según Ribot, a las personas mayores les cuesta más aceptar que son susceptibles a las críticas, no lo reconocen. Se reafirmanen que ya nadie les tiene que decir nada. “Y si son hombres, la autoexigencia les complica más la vida. En las mujeres, la menstruación también”. Sea el caso que sea, Enrique García Huete afirma que cada vez hay más gente consciente de la necesidad de tomarse las cosas de otra manera y quiere aprender a hacerlo.

Hay herramientas. Matthew McKay, psicólogo, ex director clínico de la unidad de atención psicológica Haight Ashbury de San Francisco, autor entre otros libros de Cómo resolver conflictos (Ed. Paidós), las explica. “Las críticas pueden ser muy dolorosas. En ocasiones traen recuerdos de épocas en las que su conducta se analizaba al detalle en busca de errores, le juzgaban y le hacían sentir que estaba equivocado, que hacía las cosas mal, que era culpable y que no servía para nada. Pero hay un modo de escuchar las críticas que puede ser beneficioso”. Este experto insiste en la necesidad de aprender a tomarse los comentarios como opiniones y aprovechar lo útil. Para eso propone seguir unos pasos. En primer lugar, no permitir ser verbalmente maltratado por ataques airados y abusivos de los demás. “Aunque usted no tenga razón o se sienta culpable por la situación, no merece ese trato. Si la otra persona continúa atacándole, puede pedir una pausa y alejarse”. En segundo lugar, tomar conciencia de que lo que está diciendo la otra persona sólo es una opinión sobre un aspecto específico de la conducta. “La crítica es sobre algo que ha hecho, no sobre usted. Puede que su jefe opine que el informe que le ha entragado no sirve para nada, o que su trabajo anterior no haya servido para nada. Acepte el hecho de que no siempre lo hace lo mejor que puede: a menudo tiene prisa o no dispone de toda la información que necesita”. En ese sentido las críticas son constructivas y útiles. Antes de enfadarse o escabullirse, mejor intentar captar el mensaje exacto de la crítica. Para sacar el máximo partido de la situación es necesario pedir más información, sin los cuales difícilmente se puede mejorar.

Lucía Langa, directora del departamento de dirección de personas en EADA, afirma que la crítica es una oportunidad de aprendizaje, pero es necesario tener presente varios aspectos. La crítica, tanto en el ámbito empresarial como en el familiar, no deja de ser un diálogo que exige unas reglas para que sea fructífero. “Primero, va encaminada a modifi-car un comportamiento, no a cuestionar a nadie.Segundo, la crítica ha de ser específica y concreta. No valen las generalizaciones. Si es así, preguntar por lo concreto. Y tercero, siempre tiene que haber un cierre positivo, que nadie se vaya hundido en la miseria”. Lucía Langa también comenta otros aspectos, entre otros la necesaria madurez de quien recibe la crítica. “Apelamos al autocontrol emocional. El último efecto se lo hace uno mismo. Te tienes que ocupar para saber si estás preparado o no para recibir este tipo de mensajes. Si la autoestima está muy baja, puedes llegar a pensar que el mundo está contra ti”.

David D. Burns sintetiza tres tipos de respuestas (Burns lo llama “la ruta triste, la ruta furiosa y la ruta alegre”) ante una crítica y las consecuencias de cómo se reacciona y lo que implica. Por ejemplo cuando en el ámbito laboral el jefe dice: “Últimamente has estado trabajando mal y has cometido algunos fallos”. Respuesta primera: no sirvo para nada; pensamiento: siempre estoy fracasando, soy un inútil; sentimiento: triste, ansioso; conducta: aislamiento, abatimiento, abandono; resultado: camino hacia la depresión. Respuesta segunda: mi jefe no sirve para nada; pensamiento: ese estúpido la ha tomado conmigo; sentimiento: irritado, frustrado; conducta: agresividad verbal; resultado: despido inmediato, además se sigue pensando que todo es absurdo. Respuesta tercera: hay que analizar qué ha pasado; pensamiento: aquí tengo una oportunidad para aprender algo; sentimiento: seguridad; conducta: ¿qué puedo cambiar?; resultado: el problema está definido y se propone una solución. La autoestima se refuerza.

Casi todas las personas con tendencia a la depresión eligen la ruta triste, explica David D. Burns. “Usted llega automáticamente a la conclusión de que el crítico tiene razón. Sin realizar ninguna investigación sistemática se apresura a determinar que usted estaba equivocado y ha cometido un error. Magnifica entonces la importancia de la crítica con una serie de errores de pensamiento. Usted podría generalizar excesivamente y llegar a la conclusión equivocada de que toda su vida es sólo una cadena de errores. O podría asignarse la etiqueta de fracaso total. Y debido a su expectativa perfeccionista, según la cual se supone que no puede cometer ningún error, probablemente se convencerá de que su supuesta equivocación indica que usted es un inútil. Como resultado de estos errores mentales, se deprimirá y sufrirá una pérdida de autoestima. Sus respuestas verbarles carecerán de efectividad y serán pasivas, caracterizándose por un actitud de retroceso y retirada”.

En el caso de la ruta furiosa, “se defenderá de los horrores de ser imperfecto tratando de convencer al crítico de que es un monstruo. Se negará obstinadamente a admitir cualquier error porque, de acuerdo con sus normas perfeccionistas, sería equivalente a admitir que es un gusano indigno. De modo que rechazará las acusaciones suponiendo que la mejor defensa es una buena ofensa. Su corazón latirá aceleradamente, y su presión sanguínea se cargará de hormonas mientras se prepare para la batalla. Se tensarán todos sus músculos y se le endurecerá la mandíbula. Tal vez sienta una satisfacción temporal mientras le grita a su crítico. Le demostrará qué clase de energúmeno es. Lamentablemente, él no estará de acuerdo, y a la larga su estallido será contraproducente porque usted habrá conseguido envenenar la relación”.Y por último, David D. Burns explica que la tercera respuesta es propia de las personas que no tienen problemas con su autoestima, son personas con un alto nivel de confianza. Saben que no tienen por qué ser perfectos, y cuando reciben una crítica empiezan a investigar qué ha pasado y si realmente se han equivocado. Una vez definido el problema haciendo una serie de preguntas que no impliquen juicio alguno, estan en condiciones de proponer una solución. “Si estaba evidentemente equivocado, podrá admitirlo. Si era el crítico quien andaba errado, podrá señalárselo con tacto”.

También está en juego la salud. Matthew McKay explica que las personas que ante una crítica creen que no sirven para nada tienen la tensión alta. Los que reaccionan con furia y agresividad tienen la presión sanguínea todavía más alta. Pero los que reflexionan sobre esa crítica e intentan saber qué ha sucedido realmente son los que tienen la tensión más equilibrada. Habrá que ensayar y seguir madurando. Tampoco es tan fácil.

Fuente: La Vanguardia. Jordi Jarque